En espera

Mendoza se quedó atrás de otras provincias argentinas en el cultivo de cannabis medicinal

Mientras en otras partes del país desarrollan sus propias semillas, cultivan cientos de hectáreas y ya venden productos en farmacias, acá todavía no hay ni una planta en el único proyecto habilitado. Sí se desarrolla un laboratorio de investigación en el Este

En Mendoza hay un único proyecto de cannabis medicinal aprobado: tres hectáreas en Santa Rosa que, además, son sólo para investigación. Hace un año, la provincia reglamentaba su marco legal y los privados proyectaban que el cultivo más grande de América podía levantarse en estas tierras, Pero por ahora, nada de eso siquiera ha empezado. Hoy, aquella realidad y la actual, contrastan por ejemplo con lo que ocurre en San Juan, donde seis empresas se despliegan en un campo de 160 hectáreas. O con La Rioja, que tiene 8.000 ejemplares plantados y hasta su propia semilla. Y con Jujuy, que trata a pacientes con el aceite fabricado en su propio territorio desde hace meses.

“Los protocolos son incumplibles”, se quejan algunos referentes del sector que por ahora prefieren el off. Según ellos, las peticiones locales exigen más seguridad de la que los proyectos realmente necesitan, y dicen que implementarlas se les tornó demasiado caro para las ganancias que obtendrían en un principio. Por ejemplo, enuncian que se les pide la instalación de doble perímetro y un amplio sistema de cámaras de seguridad en cada cultivo. No lo ven viable.

En el Gobierno responden que esos requerimientos no son ni más ni menos que el piso mínimo para garantizar que el producto sea de calidad y no genere problemas a la ciudadanía de Mendoza. Y que las tres iniciativas privadas que se presentaron ante el Ejecutivo (algunas para cultivos indoor –o sea, en interiores- y otras para campo) están siendo exhaustivamente evaluadas desde su banco de proyectos. Estiman que este año puedan avanzar al menos dos de esas propuestas. Así lo dijeron a este diario.

Ley nacional de cannabis medicinal

Hay otro punto: la inminencia de una ley nacional de regulación que ya se está tratando en el Congreso y cuya sanción definitiva puede darse en apenas unos días. Según fuentes oficiales, los empresarios que empiezan a pisar en el mundo cannábico de Mendoza prefieren esperar a que la norma salga. Obviamente, esos protocolos van a primar por encima de cualquier ley provincial, y prefieren dar el paso cuando todo esté concretamente delimitado.

Esta semana, en el marco de ese debate nacional, el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas defendió el proyecto oficialista en una videollamada con las comisiones de Agricultura Ganadería y Pesca; Presupuesto y Hacienda; Seguridad Interior y Narcotráfico. Todas pertenecientes a la Cámara de Diputados. Anticipó que el sector espera crear casi 10 mil empleos, otra de las causas por las que la provincia aguarda a que la industria despunte.

A esas demoras se suman otros avatares. Hay una pata privada que sigue terciando para que les autoricen a traer determinado tipo de semillas desde Europa. Hoy, las que pretende usar la regulación nacional son las autóctonas, como por ejemplo las llamadas CAT (Cepa Argentina Terapéutica), en sus modalidades 1, 2 y 3; y EVA, la adaptación criolla de una muestra española perteneciente al banco de semillas “Eva Seeds".

Estas dilaciones se suman a las que ya padeció la ley cuando estaba en ciernes. El proyecto que emergió de la Legislatura en diciembre de 2020 tardó casi un año desde que lo presentó el diputado José María Videla Sáenz (Frente Renovador-Cambia Mendoza) hasta que por fin fue aprobado. Antes hubo algunas propuestas similares, como la de la diputada saliente Hebe Casado, entre otros dirigentes.

Para algunos actores importantes del sector, la industria del cannabis medicinal es otro faro de riqueza hacia el cual Mendoza tarda en enfilar su proa. Se suma a casos ya emblemáticos como la megaminería o el mismo Portezuelo del Viento. Dos ejemplos en los que las constantes demoras son atribuirles a factores que exceden al Gobierno, como la negativa de sectores ambientalistas o los frenos desde otras provincias y la Nación. De cualquier modo, la lentitud no parece desalentar las expectativas de los empresarios. Al menos por ahora.

En qué fase está el cannabis mendocino

Ocho mil plantas contra cero. Esa es la ecuación si se compara el avance de la industria riojana, por ejemplo, contra la de Mendoza. En estas tierras, el único proyecto ya aprobado estará ubicado en La Dormida, Santa Rosa, y si uno va a visitarlo no se encontrará con un sólo plantín de cannabis sativa. Sí verá tres hectáreas vacías de lo que hasta hace poco era un cultivo de vid y que ahora fue levantado para dar paso al cáñamo. Todo orientado a la investigación.

Recién en agosto se va a plantar, y alrededor del primer trimestre de 2023 deberían cosecharse los resultados. Sus organizadores tienen la intención de traer al menos cinco variedades europeas y ver cómo se adaptan al suelo mendocino, pero dependerán de que esa compra se apruebe desde el Estado nacional. Sino, deberán apuntar a las ya mencionadas semillas CAT y/o EVA.

La propuesta surgió de un convenio entre la firma SECBD SA y el municipio que conduce Flor Destéfanis. La empresa pertenece a Ricardo Córica, quien es además el presidente de la Cecam (Cámara de Empresarios del Cannabis Mendoza) y uno de los impulsores de la industria en la provincia. Hace menos de un mes se publicó la resolución 553/2022, que, con la firma de la ministra Carla Vizotti al pie del documento, les permitió comenzar a trabajar.

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Santa Rosa albergará la primera iniciativa para desarrollar la industria del cannabis medicinal en Mendoza. Por ahora son sólo tres hectáreas, pero se sumará también un laboratorio para investigación que también funcionará en ese departamento.

Santa Rosa albergará la primera iniciativa para desarrollar la industria del cannabis medicinal en Mendoza. Por ahora son sólo tres hectáreas, pero se sumará también un laboratorio para investigación que también funcionará en ese departamento.

La provincia es una precursora en el país. Fue la primera en contar con un marco jurídico que involucrara aspectos económicos, y además cuenta desde hace tiempo con la ley 8962, que contempla el desarrollo cannábico para su uso en pacientes con epilepsia refractaria, entre otras patologías. Precisamente esta semana, la ley cumplió su primer lustro de vida: fue publicada en el Boletín Oficial el 12 de abril del 2017, en plena gestión de Alfredo Cornejo.

Aunque falta para empezar a ver frutos, lo que sí tiene Mendoza en su horizonte cercano es un plan de investigaciones que se presentará en el Ministerio de Salud de la Nación. Antes de fin de mes, el doctor Marcelo Morante (coordinador del Programa Nacional de Usos Medicinales del Cannabis) recibirá a funcionarios locales para darle el visto bueno a esa iniciativa. Una acción clave y, según afirman en el Gobierno, un puntapié casi inicial para la industria en la provincia.

El proyecto busca conocer cuáles son las variedades que mejor crecen en el suelo mendocino y se complementará con el laboratorio que están alistando en Santa Rosa. Un centro de estudios ubicado en la bioplanta que Iscamen tiene en el departamento y que, de acuerdo a las intenciones del Ministerio de Economía, servirá para dar ayuda a los empresarios que se involucren en el sector.

De hecho, autoridades provinciales señalan ese punto como un aspecto capital en la forma en que han abordado el futuro de la planta: no están interesados en explotarla desde el Estado, como pasa en Jujuy, por ejemplo. Entienden que la mejor forma de generar empleo e impulsar verdaderamente el potencial económico del cannabis es dándole herramientas al sector privado.

El avance empresario en San Juan

En Mendoza, en 2021, se trazó el plan para cultivar el jardín cannábico más grande de América, con más de sesenta hectáreas repletas de plantas. En Sarmiento, provincia de San Juan, un año después de esas intenciones ya tienen 163 hectáreas destinadas a empresas que invierten en cáñamo terapéutico. Según información oficial, unas 23 todavía no están adjudicadas a ninguna firma.

Para tomar dimensión de cuánto significan esas extensiones, esta semana desmantelaron en España la mayor plantación cannábica de Europa (según la policía): 67 hectáreas en total (ni la mitad del predio sanjuanino), que equivalían a 415 mil plantas o 100 millones de euros en el mercado ilegal. O sea que lo que se gesta en la vecina provincia es de proporciones importantes.

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El gobernador de San Juan Sergio Uñac y el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas en una visita al predio de CanMe, la empresa estatal de la vecina provincia que explota el cannabis medicinal en la localidad de Sarmiento.

El gobernador de San Juan Sergio Uñac y el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas en una visita al predio de CanMe, la empresa estatal de la vecina provincia que explota el cannabis medicinal en la localidad de Sarmiento.

En diciembre del año pasado cosecharon sus primeros 97 ejemplares y ya tienen seis firmas privadas avanzando: MediPlant, Cann 4.0, Indumenti, HDE SAS, Cannoil y la colombiana Green Health. Todas trabajan en conjunto con Cannabis Medicinal San Juan Sociedad del Estado (CanMe), que fue creada precisamente para articular con los privados y proyecta tener su propio polo tecnológico.

En 2021 importaron 4.500 semillas y sus primeros resultados fueron en torno a dos variedades autoflorecientes llamadas AutoAlpha y Auto Magik. Según afirmaron, planean fabricar aceite, gomitas comestibles y también parches medicinales.

La ruta cannábica en el Nuevo Cuyo

En La Rioja el avance también es palpable. Dos de las CAT (Cepa Argentina Terapéutica) son creaciones propias. Fueron desarrolladas con apoyo de la Unversidad Nacional de La Plata y recibieron la matrícula del Instituto Nacional de Semillas (Inase). Además, tienen cinco mil plantines en tierra y tres mil en observación, algunas en formato indoor; según datos de la provincia.

Pero no es todo. Van por el turismo cannábico: la idea es desarrollar centros educativos sobre las bondades y las formas industriales de la planta. Algo que no debe confundirse con el turismo que genera a nivel mundial el uso recreativo de la marihuana; un rubro nada despreciable desde lo económico y en el que Estados Unidos busca desbancar a Amsterdam (Países Bajos) como el destino de excelencia.

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CAT (Cepa Argentina Terapéutica). Algunas de las desarrolladas tienen 30% de THC, la sustancia psicoactiva. Para su uso medicinal, lo que por ahora se busca en Argentina es una mayor presencia del componente CBD.

CAT (Cepa Argentina Terapéutica). Algunas de las desarrolladas tienen 30% de THC, la sustancia psicoactiva. Para su uso medicinal, lo que por ahora se busca en Argentina es una mayor presencia del componente CBD.

Según estudios, el 30% de los consultados -en determinado rango etario- busca actividades relacionadas con el cannabis en sus vacaciones, y en el país del Norte, el consumo recreacional ya es legal en 19 estados. Por el momento, todo ese universo está prohibido en la Argentina: lo que pretenden los riojanos es una ruta cannábica sólo atada a lo instructivo y en torno al uso medicinal. Una forma de enseñar el “know how” del sector.

El lanzamiento de sus variedades se oficializó este 7 de abril y contó con fuerte presencia nacional. Viajaron los ministros Matías Kulfas, Carla Vizzotti, Daniel Filmus y el funcionario de Agricultura, Ganadería y Pesca Jorge Solmi, además de Obdulio San Martín, presidente del mencionado Instituto Nacional de Semillas.

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Chilecito. Raúl Quintela, gobernador de La Rioja, recibió a ministros y funcionarios nacionales en el lanzamiento de las semillas autóctonas.

Chilecito. Raúl Quintela, gobernador de La Rioja, recibió a ministros y funcionarios nacionales en el lanzamiento de las semillas autóctonas.

Ese rubro no está explotado en Mendoza. Según algunos de los referentes locales, tanto en el Estado como en empresas, no hay interés en desarrollarlo porque las semillas locales no serían tan estables como algunas de las que pueden traerse del exterior. “No sale siempre la misma planta, carecen de regularidad”, explicaron. Además, en algunos de los proyectos privados pesa el interés de importar ejemplares europeos, como se dijo más arriba.

Jujuy: venta en farmacias y avance médico

En la provincia norteña no sólo fabrican aceite de cannabis desde hace meses, sino que desde diciembre lo venden bajo receta en cientos de farmacias. Cuesta cerca de tres mil pesos y está prescripto para epilepsia refractaria, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn (inflamación crónica y autoinmune del tracto digestivo) y otras patologías.

Además, las plantaciones de cannabis en la localidad de Perico ya permitieron la entrega de aceite a 50 pacientes con enfermedades neurológicas en el hospital Arturo Zabala de esa misma ciudad. De acuerdo a las promesas del Ejecutivo, esas personas lo recibirán de forma completamente gratuita y de por vida.

Planean tener 220 hectáreas cultivadas para el final de 2022. Una empresa difícil, pero no imposible para la primera provincia en tener una empresa estatal de derivados del cannabis: se trata de Cannava, entidad que ya posee un complejo biotecnológico, un laboratorio de 600 metros cuadrados y hasta consultorios públicos focalizados en cáñamo medicinal.

Cuando el gobernador Gerardo Morales visita Cannava, lo recibe un clima casi familiar. Literalmente familiar, ya que el presidente es su hijo, Gastón Morales. Él fue uno de los encargados de motorizar otro de los avances que se destacan: el acuerdo con la Sociedad Argentina de Cancerología para divulgación y estudios en torno al uso cannábico en pacientes oncológicos (sobre todo, ligado a su utilidad paliativa para dolores derivados de la quimioterapia).

En octubre, Jujuy recibirá además el Congreso latinoamericano de Cannabis Medicinal. Otro de los factores que ilustran su avance en la materia, ya desde hace por lo menos cinco años.

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El CBD 10 que fabrica Cannava. La empresa estatal jujeña ya colocó su producto en varias farmacias de la provincia, y desde diciembre se comercializa bajo receta.

El CBD 10 que fabrica Cannava. La empresa estatal jujeña ya colocó su producto en varias farmacias de la provincia, y desde diciembre se comercializa bajo receta.

Estos ejemplos marcan el despunte que ha tenido la industria en algunas de las provincias. Los planes a futuro que han diseñado en ellas son el camino que debe recorrerse para que se cumplan los miles de puestos laborales que el ministro Kulfas, por ejemplo, prometió en su última mención al tema. Eso, y los 500 millones de dólares que se estiman que puede generar en ventas.

Es cierto que su avance nacional todavía es incipiente. De hecho, la Anmat sólo tiene aprobados cuatro productos derivados de la planta al día de hoy. Pero para que Mendoza pueda participar de esas ganancias y de tal boom de empleo, deberá reafirmar su camino hacia la explotación cannábica, generando condiciones y facilidades para los privados; y sumando su estructura técnica para innovar e investigar.

Así lo espera una parte de la población. Tanto en términos económicos y sociales, como también para resolver una verdadera problemática de salud pública. Es que, en última instancia, no sólo la industria y el Estado son protagonistas en este avance, sino que también lo son los propios destinatarios del producto: los pacientes.