Breve historia de una fuga. Así podría titularse el regreso del Frente Renovador que este medio día anunció que volvía a integrar el frente Cambia Mendoza. En febrero, su referente, el diputado provincial Guillermo Pereyra comunicó que el massismo se separaba de la alianza provincial en las elecciones comunales que adelantaron porque no iban a compartir boleta con el PRO, pero ahora el radicalismo logró convencerlos y están otra vez adentro. La sumatoria tiene un claro objetivo: aunar fuerzas contra el PRO.
A sólo 9 días de que se venza el plazo -el límite es el 10 de abril- para la inscripción de los frentes partidarios que competirán en las PASO del 9 de Junio, el precandidato a gobernador del oficialismo, Rodolfo Suarez, festejó el retorno del massismo en un acto en el comité radical.
"Es un enorme honor y orgullo contarlo a Guillermo y su partido dentro de Cambia Mendoza. Viene a dar un aporte necesario en cuanto a la mirada social", resaltó Suarez con la diplomacia esperada.
A fines de febrero pasado, el mismo Pereyra ratificaba que su partido no integraría Cambia Mendoza en las elecciones de las cuatro comunas peronistas que adelantaban sus comicios y aseguraba tajante: "no voy a estar con el PRO en Mendoza".
Te puede interesar: El Frente Renovador se fue de Cambia Mendoza
En ese momento comenzó el operativo regreso que se rubricó ayer.
No los une el amor sino el espanto
Más allá de las coincidencias políticas que puedan tener el radicalismo y el massismo mendocino, en la conferencia de prensa de este lunes quedó claro que parafraseando a Jorge Luis Borges, no los une el amor sino el espanto de la mera posibilidad de que el PRO, de la mano de Omar De Marchi, pudiera llegar a la gobernación.




