Marisa Uceda es abogada laboralista y a partir del domingo 27, tras las elecciones, tiene casi asegurado su primer cargo electivo como diputada nacional. Ella encabeza la lista del Frente Todos y aún cuando el peronismo pierda en Mendoza, ocupará una banca. Sostiene que defender al trabajador y al empleador no es incompatible. Se esperanza con un Congreso en el que prime el consenso, y dice que le preocupa que Alfredo Cornejo use su banca para desde ahí hacer campaña para ser presidente.
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-¿Qué es lo más dificultoso que cree que deberá enfrentar en el Congreso?
-Los temas con los que nos vamos a encontrar. Yo parto de la premisa de que Alberto Fernández va a ser el presidente y pienso en la responsabilidad que tendrá el Congreso para acompañar al presidente que tendrá que sanear la economía, porque nos vamos a encontrar un panorama muy complejo. Vamos a tener que generar herramientas jurídicas para que la gente empiece a vivir un poco mejor. Y creo que tendremos mucha resistencia, porque quienes hoy son oficialismo, van a tener una representación fuerte. Va a ser un Congreso que se prestará al debate y que necesitará de consensos.
-Una de las medidas que usted promocionó en campaña fue frenar la caída del empleo, ¿cómo se concretaría eso en la realidad?
-La generación de empleo va a depender de una decisión del Ejecutivo, la decide un presidente. Cuando Alberto habla del gran acuerdo de los 100 días esta diciendo que los gremios, el sector industrial y el sector productivo van a ser los protagonistas en esto.
Sí me parece que desde el Congreso se deberá dar un debate para proteger los dos sectores. Escuché a uno de los candidatos decir que las leyes laborales deben proteger a los empresarios, no es así. A los empresarios hay que protegerlos con otras leyes, que los alivien fiscalmente o con exenciones impositivas, dándole previsibilidad y con un sistema financiero sano. Al trabajador se lo protege con las leyes del Contrato de Trabajo, lo que no significa que sean incompatibles. Del 2003 al 2005 Argentina tuvo leyes laborales durísimas porque entre otras cosas estaba la doble indenmización. En Argentina siempre se puede despedir, ahora si vos despedís sin causa estas generando un daño y por eso hay que pagar indemnización. En ese momento para paliar el desempleo estaba la doble indemnización y se generaron 4 millones de puestos de trabajo nuevo.
-¿Vislumbra que se pueda dar una reforma laboral? Este gobierno puso la lupa en la industria del juicio laboral, sobre todo por los accidentes de trabajo...
- Eso es parte del cinismo de Macri y Cornejo. Los accidentes de trabajo no bajaron, lo que bajó es la judicialización. Los trabajadores se accidentan exactamente igual o más, bajó la judicialización por la Superintendencia de Trabajo y en el caso de los despidos las Oficinas de Conciliación Laboral Obligatoria (OCLO) no dan a basto, porque los despidos han sido terribles este año.
¿Cuál sería la medida más urgente para ayudar a Mendoza?
-Las economías regionales deberían estar en el foco de atención de los legisladores nacionales. Desde la generación de programas que las incentiven y las pongan de pie de nuevo, pasando por un acompañamiento impositivo y fiscal. El presupuesto también debe contemplar un auxilio a estas economías porque están quebradas. Una vez que podamos sanearlas queremos llevar al Congreso una ley que reconozca a algunas zonas de nuestra provincia como cinturones productivos. Eso soluciona el avance de la urbanización sobre la ruralidad, y además a esos cinturones acceder a créditos blandos internacionales que necesitan de esta definición para ser otorgados.
Además estas economías van a tener un rol preponderante en la lucha contra el hambre. Los equipos de Desarrollo de Alberto Fernández decían que a la ley de góndolas hay que impulsarla antes del 10 de diciembre, con modificaciones, y ahí está la posibilidad de que las economías sociales y las agriculturas familiares sean protagonistas en esto de producir y otorgar alimentos primarios para paliar el hambre.
La matriz productiva mendocina ¿se diversifica con la minería?
No sólo con minería, me parece que hay romper con esa idea dicotómica. Hay mucho más que la minería, nosotros por ejemplo tenemos material como para generar una industria audiovisual y esto genera puestos de trabajo y salta esta dualidad de si es con minería o no. Nosotros nos juntamos con el cluster audiovisual, y coincidimos en que está la materia prima como para generar esta industria y en Mendoza tenemos locaciones naturales que son muy atractivas, pero no hay un registro de locaciones. Eso es trabajo del futuro.
-¿Cree que hay una mirada puesta sobre usted por ser la piba de La Cámpora?
- No va a ser nuevo para mi, estoy acostumbrada a eso. En mi estudio al principio era la única mujer. Acá venían, yo abría la puerta y creían que era la secretaria y venían a buscar la abogada especialista en derecho del trabajo y era yo la única que había hecho un postgrado.
-En un eventual gobierno de Alberto Fernández hay quienes ven una puja por el poder entre los referentes de La Cámpora y los de los gobernadores...
-No se va a dar porque Alberto Fernández va a ser el presidente. La decisión de él de aceptar el desafío consensuado con Cristina superó nuestras diferencias, las que teníamos por estar divididos desde el 2013 y logró unirlos en un desafío común, que es no sólo levantar a la Argentina, sino que nunca más se dé en nuestro país la confrontación entre una Argentina productiva y una especulativa, no podemos darnos nunca más ese gusto.
