Respecto de sus padres, dijo que siempre se llevó bien con ellos, y que tanto ella como sus hermanos fueron criados con la libertad de pensamiento y opinión, lo que le permitió hacer algunas cosas con las que no estaban de acuerdo.
"Mi papá falleció este año, el 8 de marzo, era un tipazo. Con los dos, desde distintos lugares, me supe relacionar. Mi mamá es una genia, le reconozco que supo criar libres pensadores, siempre crecimos con mucha libertad intelectual", destacó.
Respecto de lo político, dijo que su padre se decía demócrata y su madre se definía progresista, pero que a ambos los convencieron. "Mi papá se murió queriéndola a Cristina", agregó.
Te puede interesar: Cómo sigue el preso torturado, violado y filmado en el penal Almafuerte.
Lo que le hubiera gustado ser y lo que es
En cuanto a lo que es, Marisa Uceda es abogada laboralista. Estudió derecho en la UNCuyo (Universidad Nacional de Cuyo), donde se recibió en 2006, y se integró al kirchnerismo en el 2014, a través de una organización denominada AMJUS (Abogados y abogadas de Mendoza por la Justicia Social).
Se podría decir que su profesión es también su pasión, ya que gran parte del día lo pasa trabajando o estudiando. "Soy una freeke que termina de trabajar y sigue leyendo derecho", asegura.
"Hace un tiempo me propuse dejar de pensar en derecho durante las vacaciones, pero me cuesta porque llega la noche y me pongo a leer noticias y me enrosco", añadió respecto de su carrera.
"No hago deportes, soy re vaga. Antes iba a pilates pero lo dejé. Ahora tengo la excusa perfecta de que no tengo tiempo" "No hago deportes, soy re vaga. Antes iba a pilates pero lo dejé. Ahora tengo la excusa perfecta de que no tengo tiempo"
Marisa Uceda, precandidata a Diputada Nacional
En el casillero de lo que le hubiera gustado ser, aparece la música, algo que nunca intentó pero que la vinculó a su pareja. "Escuchamos mucho rock, yo soy más del nacional, y el más de Pearl Jam, Nirvana, Pink Floyd".
En ese sentido, destacó que le "hubiese encantado" dedicarse a la música, pero que es "una negada, con un oído que solo sirve para no ser sorda".
"Canto pésimo, horrible. En el auto me encuentro cantando a los gritos las canciones de Frozen, más de un conductor se debe asustar", confesó Uceda.
Dentro de lo artístico y cultural destacó su gusto por la lectura, sobre todo de novelas, y por el formato de las series, que le queda "más cómodo" que el de las películas.
¿Vacaciones? En Chile
"Cuando me voy de vacaciones me voy a Chile, siempre. Nunca cambiamos el destino. Cuando éramos solos hicimos otros viajes, pero a mi no me gusta viajar en auto, me fastidian las distancias largas. Con niñas es difícil viajar en avión porque necesitás movilidad", dijo Uceda acerca del destino preferido para vacacionar.
Además, destacó el hecho de que allá se encuentra con amigos que también van y que tienen hijos, por lo que les facilita la elección. En cuanto al lugar, generalmente es Reñaca, por lo que se considera una "mendocina clásica".
Algo que aprovecha en las vacaciones es a dormir un poco más de lo habitual, ya que desde que tuvo a su primera hija hace 5 años no puede hacerlo.
"Me gusta el desayuno entonces en las vacaciones aprovecho. También me gusta cocinar y soy muy buena, modestia aparte. La especialidad son los guisos y me atrevería a decir que los pescados. Me gusta Chile por eso también", agregó la candidata.
En cuanto a las compras, asegura que solo fue parte del furor en Chile cuando nació su hija pero que lo hizo "ridículamente" ya que para aprovechar le compró tres pantalones iguales.
En cuanto a sus preferencias, dijo que no es de elegir según las marcas, salvo con los perfumes, y que después de eso, gasta en maquillaje y ropa.
No le asustan las grietas
Uceda es reconocida como feminista, pero ella asegura: "Intento ser militante feminista". Respecto de los extremos o excesos que se recriminan del feminismo, dijo que es algo que se plantea junto a su amigo y socio del estudio.
"Yo entiendo que se está viviendo una verdadera revolución social, y las revoluciones tienen puntos de ebullición muy fuertes en donde los extremos se radicalizan y cuando se logra hacer un anclaje social o acordar ciertos puntos, las cosas empiezan solas a decantar y a acomodarse. Estamos atravesando un punto fuerte de esa revolución", reflexionó.
De todas formas, aseguró que no le asustan las grietas o las divisiones y que algunas se resuelven y otras no, algo que es "lógico" porque la grieta hace a la diferencia y "somos seres que piensan diferente y nunca hemos pensado todos igual".
"Si debe haber puntos de consenso social, que no debe haber discusión y creo que hay algunos avances en eso. Por ejemplo, creo que en Argentina llegamos al consenso de que no puede haber otro gobierno militar y todos estamos dispuestos a defender eso", concluyó.