(Editado por Natalia Sosa Abagianos) El expresidente Mauricio Macri llegó este jueves a Mendoza para presentar su libro Primer Tiempo. Esa fue la excusa para hablar de la gestión de la pandemia de coronavirus tanto a nivel nacional como provincial. Fue durísimo con la administración de Alberto Fernández, a la cual calificó de populismo en reiteradas oportunidades por implementar la cuarentena más larga del mundo avasallando libertades y derechos individuales. Aquí marcó la diferencia con el gobernador Rodolfo Suarez por haber tomado otros caminos siempre que pudo a la hora de las restricciones, como por ejemplo con las clases presenciales o la apertura anticipada del turismo.
Macri defendió a Suarez en la gestión de la pandemia y fue duro con Alberto
Incluso Macri resaltó que estaba convencido que en sus manos la pandemia se hubiese administrado mucho mejor y confesó que lo llamó al Presidente para pedirle que no pusiera en marcha el aislamiento total el 19 de marzo del año pasado. "Le dije que tenía tiempo para preparar el sistema sanitario y para que la población tomara conciencia. Esta cuarentena trajo mucha destrucción, no sólo en la economía sino en la salud mental, sobre todo de las personas mayores. Ni hablar del futuro pedagógico de nuestros chicos. El daño se agravó con la no compra de vacunas. Todavía no sabemos porqué no se adquirieron las americanas. Esto no puede volver a pasar", apuntó. Denunció atropellos de los derechos humanos y muertes que se tienen que investigar: "Formosa es el caso más emblemático, pero también se han vivido situaciones similares en otras provincias como Santiago del Estero".
Lo hizo ante un reducido auditorio, en su mayoría jóvenes, en un escenario montando en el Ángel Bustelo, de Ciudad. Allí respondió todo tipo de preguntas, casi todas relacionadas con la marcha de la economía, la falta de trabajo y de inversiones. "Le digo a todos que se puede. En mi gobierno todos regresaban al país y ahora muchos se están yendo a vivir a otro lugar. Nadie se va en la final de un partido. ¿Y si ganamos? Vienen 20 años de crecimiento. Vamos a volver a gobernar en el 2023", dijo uno de los máximos referentes del PRO en relación a las próximas elecciones legislativas.
En este contexto, se refirió a la importancia de trabajar en equipo, en búsqueda de consensos y sin sacar los trapos sucios del otro para ganar una interna. "Tenemos que tener un discurso constructivo, con debate y tolerancia", dijo dirigiéndose al puñado de hombres y mujeres a quienes duplicaba en edad con seguridad.
Antes de presentar su legado resumido en Primer Tiempo, habló en exclusiva con Radio Nihuil sobre la relación con las figuras radicales de Juntos por el Cambio de cara a los próximos comicios. "Estoy en contacto permanente con Rody, con Alfredo y con el resto de la dirigencia. Hemos dialogado mucho con Cornejo. Lo he respetado siempre como un hombre de acción más allá de nuestras diferencias", acotó ante la consulta periodística.
Sobre la interna en el PRO, donde aparecen como protagonistas Patricia Bullrich o María Eugenia Vidal, Macri aclaró que "lo fundamental es que se trata de la elección más importante desde la vuelta de la democracia, donde algunos persiguen la concentración del poder en manos del Ejecutivo, incluyendo a la Justicia. Es un momento de mucha angustia, de evitar las internas y si se hacen de que sean civilizadas. El 2021 es el año bisagra para dejar atrás definitivamente al populismo".
La Oficina Anticorrupción denunció a Macri por presunto enriquecimiento ilícito a raíz de maniobras con transferencias millonarias de "dinero espurio" al Fideicomiso Ciego de Administración creado cuando asumió el cargo. Para el expresidente se trata un mamarracho. "Otro hecho más de toda la persecución que sufrido. Nos vamos a ver en Tribunales", contestó.



