Che, paren un poco la calesita política y el carnaval de nombres. En una semana nos hemos mareado de tantos empoderados.
Primero batieron el parche con María Eugenia Vidal a la que volvieron a endosarle chances presidenciales por las debilidades de gestión que exhibe el presidente Macri.
Después eyectaron a Alfredo Cornejo como un "casi seguro" candidato a vice en la fórmula presidencial con Macri. una decisión a las apuradas para que los radicales no se piantaran de la coalición Cambiemos.
Y ahora terminamos la semana con el novio de América, Martín Lousteau, elevado también a la categoría de futuro vice de Macri, blasón que dos días antes ya le habían dado al gobernador mendocino.
El ministro político del Gabinete nacional, Rogelio Frigerio, avaló la versión sobre el actual diputado Lousteau. Cuando alguien le preguntó si lo que se decía era "un disparate", Frigerio fue cortante:"De ninguna manera. Con Lousteau tenemos más coincidencias que disidencias y lo vemos muy involucrado en solucionar los enormes problemas de la Argentina".
¿Quién es este coso?
Ante esto usted, lector/a, tiene todo derecho de preguntar de qué Lousteau estamos hablando:
-¿Del qué fue ministro de Economía en la primera presidencia de Cristina, a quien ella presentó como un joven maravilla de la nueva camada de economistas y que él, para hacerse el macho delante de trogloditas políticos como el secretario de Comercio Guillermo Moreno, quiso copar la parada nacional y popular aumentándole a las nubes el impuesto a los exportadores de soja, con lo cual ardió la guerra del campo que hizo tambalear a la esposa de Néstor y dio pie a la pelea del vice Julio Cobos con el matrimonio presidencial?
-¿O hablamos del Lousteau elevado al estrellato del cholulaje cuando lo descubrieron a los besos, dentro de un auto estacionado en la vía pública, con la actriz Juana Viale, quien por entonces estaba embarazada de su pareja, el chileno Gonzalo Valenzuela, alias Manguera, siendo éste uno de los varios romances con damas soñadas con los que se ha hecho acreedor al carnet vitalicio de galán?
-¿O nos referimos al que tiene títulos rumbosos como el de master of science in Economics en la London School o del que se licenció con el mejor promedio en la Universidad San Andrés?
-¿O tal vez del que ha sido funcionario alternativamente de radicales y de peronistas por igual, además de creador de varios partidejos o frentes (UNEN, ECO) para estar siempre en el candelero?
¿O del que ha sido socio de Lilita Carrió y ahora la diputada aludida no lo puede ver ni en figuritas por haberse entregado a los brazos del operador radical Coti Nosiglia, al que tilda de mafioso?
Solvente, pero rebelde
Al "langa" se le reconoce solvencia técnica y afiatados conocimientos económicos, pero no es común escuchar que políticamente esté templado para un cargo de vicepresidente. Con él, dicen, se corre el riesgo de que sucumba a su personalismo, a su ego.
Otros afirman que su edad (está próximo a los 50), el hecho de haber sido padre, y de haber logrado estabilidad sentimental junto a la actriz Carla Peterson, son buenos antecedentes para creer que hay un langa más hervívoro.
La contraparte sugiere que su naturaleza de novio, por un lado; y su tendencia a la rebeldía, por el otro, aún no aseguran del todo que esté listo para "cuadrar" dentro de una organización tan compleja como un partido de gobierno.
Sin contar, claro, que Lousteau es un bicho de urbe. En el interior del país tiene más fama de latin lover que de político. Pero, bueno, a María Eugenia Vidal la conocían muy poco en el interior del país y terminó dando el gran batacazo en la provincia de Buenos Aires.
Respiremos profundo y tomemos aires para recibir a los empoderados que vendrán en los próximos días. Seguramente no todos serán tan entretenidos como el langa.
Me despido con un beso.




