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Análisis y opinión

Los ruidos de Grabois y el golpe blando de Tolosa

El piquetero filokirchnerista Juan Grabois siente ruidos y algunos le traen problemas. Victoria Tolosa Paz vuelve a dar la nota al pronosticar ahora "un golpe blando"

Juan Grabois no es el "típico" piquetero argentino. Tiene su propia visión de ver las cosas, es abogado, sabe expresar sus ideas, posee buen pasar, guarda maneras del San Isidro "bien", es católico y amigo del papa Francisco, funge de promotor de la "economía popular", es asesor de los cartoneros y de otros sectores que están en la informalidad laboral, y representa lo que se podría llamar un socio no servil del gobierno kirchnerista.

Un nac y pop al que le gusta diferenciarse. "Nunca he sido un militante kirchnerista", ha expresado varias veces. Pero comparte muchas cosas que "Cristina ha hecho para oponerse al neoliberalismo".

Por estos días Grabois dijo algo impropio para los Kirchner. Confesó que le "hace ruido" la riqueza de Cristina y de Máximo, aunque aclaró que "a las bases" eso no les pasa. Atribuyó el acopio de riqueza de los K a los usos y costumbres de la burguesía argentina. No lo vinculó con nada turbio.

Para él, los políticos no tienen que hacer un voto de pobreza, pero "sí de simplicidad". Y, como para subrayar, aseguró que a él también le hacen "ruidos" algunos privilegios de su propia vida personal ("el haber podido estudiar dos carreras") y, claro, lo mata el ruido "del sistema" y la "mala leche de la prensa".

Grabois trató de morigerar su punto de vista sobre los K diciendo que los grandes políticos del mundo eran "infinitamente más ricos", y citó el caso de Angela Merkel y Joe Biden. En realidad los bienes declarados en ambos casos a sus entes recaudadores muestran a esos dirigentes muy por debajo respecto a los ahorros de los K. Tanto en Alemania como en Estados Unidos hay una extendida cultura de rendir cuentas ante la opinión pública sobre la plata que poseen los políticos, algo que aquí recién estamos aceitando.

Cuando se comenzó a armar revuelo por los dichos de Grabois, éste elaboró un documento para pedir disculpas a los Kirchner y para poner las cosas en su lugar (el de él). Se quejó porque dijo que la prensa había escondido sus opiniones sobre temas de la actualidad económica y había puesto una caja de resonancia a sus dichos acerca de la fortuna de los kirchner, que fueron en respuesta a una pregunta al pasar de un periodista, no buscada por él pero tampoco esquivada, y que deben entenderse dentro de un razonamiento más amplio.

Su conclusión es que no era momento para decir lo que dijo sobre la Vicepresidenta y su hijo porque ahora lo importante es estar juntos contra el neoliberalismo. Grabois escribió: "Me disculpo con ellos y con todos los compañeros del campo económico-social porque mis palabras se usaron para dañar a Cristina y a Máximo".

Tolosa dixit

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 Victoria Tolosa Paz anunció

Victoria Tolosa Paz anunció "un golpe blando" por parte de la oposición.

Victoria Tolosa Paz es la candidata bonaerense del Frente de Todos que nos ilustró que "garchar" es una de la esencias del peronismo. Con ello nos dio a entender que el resto de los argentinos son marcianos que no copulan. Ahora nos ha anoticiado que "la oposición" está realizando "un golpe blando" para complicarle la vida al Gobierno.

¿Golpe blando". ¿What the fuck? preguntaría el rugbier Dicky del Solar que interpreta Ezequiel Campa. En el propio Gobierno la frase sorprendió y hubo operadores que hicieron saber que la candidata "se cortó sola" con esa apreciación.

Según Tolosa Paz dar "un golpe blando opositor" consiste en "tensar y generar condiciones muy adversas para que la vida se le complique a más cantidad de personas y que eso genere debilitar a este gobierno en materia económica, en materia comunicacional y en cada una de las (áreas) que se pueda".

¿Pero no es acaso eso lo que está haciendo el propio Gobierno al no lograr bajar la inflación, al emitir pesos a lo loco sin ningún sustento de reservas en dólares del Banco Central, al insistir en una brecha cambiaria que echa más fuego al horno de la inflación, al congelar precios de los productos alimenticios por tres meses sin, a su vez, hacer ningún aporte desde el Gobierno para comenzar a sofrenar el gasto público improductivo ni la emisión descontrolada?

¿No es acaso lo que está haciendo el propio Gobierno al no tener aún un plan económico que les permita a los inversores y a los acreedores contar con una hoja de ruta que nos empiece a convertir en un país creíble? Lo acaban de reafirmar las autoridades del FMI: para que haya un acuerdo sustentable el Gobierno debe presentar un plan serio que genere confianza?

¿No es acaso lo que está haciendo el propio Gobierno al insistir en aliarse con algunos de los peores regímenes del planeta, como Venezuela, Nicaragua, Cuba, Irán, o Rusia? O al prohibir parte de las exportaciones de carnes y granos, uno de los pocos ingresos genuinos de dólares del país?

El "garche", antes; la "blanda", ahora. Que hablen de uno no quiere decir, necesariamente, que ese "bla bla" se vaya a transformar en intención de voto. Puede ser lo contrario.