Minería en el Sur

Los 3 proyectos mineros "insalvables" que la UNCuyo pidió rechazar en Malargüe

Además, la UNCuyo pidió rehacer desde cero los informes de otros 14 proyectos y marcó observaciones en 6 más del Malargüe Distrito Minero Occidental III

La Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) se mantuvo firme en el rechazo de 3 proyectos mineros y en el pedido de "rehacer" el informe de otros 14 del paquete de 71 que componen el Malargüe Distrito Minero Occidental III, que avanza hacia la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

El equipo dictaminador elegido por la Autoridad Minera emitió nuevos informes en respuesta a los descargos de Impulsa Mendoza, la empresa que impulsa los proyectos y que, ante los pedidos de más información de la UNCuyo, pretende postergar o diferir estudios técnicos de detalle para después de obtener la DIA.

La FCAI enfatizó que postergar estudios de línea de base hídrica, glaciológica, social y de biodiversidad en territorios de alta montaña y extrema fragilidad "no satisface las exigencias legales de evaluación previa ni constituye una deficiencia administrativa subsanable mediante adendas simples". Por eso, pidió que en 14 proyectos se elabore un nuevo informe ambiental desde cero.

Glaciar ubicado en Malargüe, inventariado por el IANIGLA.

Glaciar ubicado en Malargüe, inventariado por el IANIGLA.

En otros tres casos, mantuvo la recomendación de no aprobación, rechazo o archivo porque considera que los informes presentan fallas estructurales e insalvables.

Los expedientes están ahora bajo análisis de la Dirección de Minería y también deberán pasar por la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental antes de ser sometidos a Audiencia Pública.

Los 3 proyectos mineros que la UNCuyo pidió rechazar

Son tres los proyectos mineros respecto de los cuales la UNCuyo recomendó la "no aprobación y el rechazo definitivo del Informe de Impacto Ambiental", al considerar que resultan ambientalmente inviables en los polígonos propuestos y sugerir el archivo de las actuaciones.

Serrucho

La UNCuyo ratificó que es ambientalmente inviable y sugirió su rechazo definitivo por la presencia confirmada de Glaciares de Escombros Activos (GEA) y ambiente periglaciar protegidos por la Ley Nacional N° 26.639.

Según el dictamen, aplicar las áreas de exclusión legal abarcaría casi todo el polígono, lo que impediría la exploración minera.

Pinot IX

También se mantuvo la recomendación de no aprobación y rechazo por inviabilidad ambiental. Según el dictamen de la UNCuyo, el proyecto genera una "severa afectación sobre ambiente periglacial y vegas" y se encuentra a menos de 1 kilómetro de la Reserva Natural Laguna del Atuel.

Expte. 06123520-2020

La UNCuyo señaló que fue evaluado de manera aislada, sin considerar los impactos acumulativos y sinérgicos en la cabecera de cuenca del clúster occidental.

Entre las principales falencias mencionó la falta de evaluación del riesgo hidrológico y biológico sobre las vegas altoandinas y el hábitat crítico de la ranita del Pehuenche.

También advirtió un conflicto de uso del suelo por su cercanía a la Ruta Nacional 145 y al complejo de esquí Real del Pehuenche.

Los 14 proyectos que deberían empezar de cero

Sobre otros 14 proyectos mineros, la UNCuyo planteó invalidar el informe ambiental presentado y exigir uno nuevo, desde cero.

El motivo central es metodológico: Impulsa Mendoza pretende diferir estudios de línea de base primarios, como monitoreos hídricos, glaciológicos, bióticos y sociales, para después de obtener la DIA. Para la FCAI, esos datos deben estar disponibles antes de evaluar el impacto ambiental.

Estas son las principales observaciones en cada caso:

  • Cobre Bajo: se evaluó sin considerar la actividad petrolera de Pata Mora y Cañadón Amarillo ni sus impactos acumulativos. También faltan datos sobre acuíferos subterráneos y riesgo volcánico y se omitió la saturación de las rutas 40 y 189.
  • El Fierro: no analizó de manera conjunta los impactos hídricos sobre la cuenca del Río Grande ni delimitó los Mallines Colgados y sus áreas de recarga. Tampoco realizó monitoreos in situ en arroyos permanentes como Los Ángeles.
  • El Vasco: subestimó la vulnerabilidad de la cabecera de cuenca y los riesgos sobre glaciares de escombros, permafrost y vegas de altura. Además, no resolvió la superposición con Cobre Rosario.
  • Gemelos: dejó afuera el análisis sobre permafrost y ambiente periglaciar protegido por la Ley N° 26.639 y no presentó líneas de base hidrológicas de las vegas altoandinas.
  • Alto Pehuenche: no identificó en sus mapas cuerpos glaciares como un manchón de nieve y un glaciar de escombros inactivo. También presenta superposiciones con proyectos vecinos y conflictos con la RN 145 y el complejo Real del Pehuenche, hábitat de la ranita del Pehuenche.
  • Cobre Rosario: clasificó el área como de vulnerabilidad baja/media pese a la presencia de vegas y glaciares. Además, no evaluó los impactos acumulativos con los proyectos ubicados en las cabeceras de los arroyos El Serrucho, El Infiernillo y La Totora.
  • Corcovo: evaluó el paisaje como si fuera virgen pese a ubicarse sobre el yacimiento petrolero El Corcovo, con caminos, ductos y piletas. También omitió la superposición territorial con La Pampa y los riesgos sobre la cuenca del Río Colorado.
  • Galáctica: no evaluó receptores críticos como las rutas nacionales 40 y 145, Bardas Blancas y Poti Malal. También dejó fuera riesgos sobre la cavidad kárstica Ranquil, el permafrost, la red hídrica del Río Grande y tres rutas de arreo ganadero.
  • La Adrianita: no caracterizó la cavidad espeleológica M-74 "Manqui Malal" ni el riesgo sobre la red hídrica subterránea kárstica. Tampoco evaluó el impacto logístico sobre la Cuesta del Chihuido y zonas turísticas cercanas.
  • Lucía: presenta contradicciones al calificar la vulnerabilidad como alta pero proponer medidas de bajo impacto en la confluencia de los ríos Cobre y Tordillo. Además, omitió evaluar el impacto sobre la RP 222.
  • La Valenciana W (y La Valenciana I): reconoce una vulnerabilidad alta pero propone medidas de bajo impacto. También omitió el riesgo sobre las cavernas naturales de Los Morros y la interferencia con el Río Malargüe y puestos ganaderos.
  • Mayorga y Kili Malal: no evaluó adecuadamente el impacto de abrir nuevos caminos en terreno montañoso, los efectos sobre la cuenca del Río Barrancas, los riesgos en zonas con permafrost ni la presencia de herpetofauna endémica.
  • NIN I: dejó fuera el riesgo sobre el ambiente periglaciar y un glaciar de escombros activo ubicado a 700 metros del área de intervención. También se basó en bibliografía sin estudios in situ y omitió el conflicto con El Azufre y la RP 226.
  • San Francisco: presenta una superposición catastral total no resuelta con el proyecto La Meli y no evaluó el impacto de la pluma de polvo sobre la fusión de masas de hielo y glaciares de escombros.

En los 14 expedientes, la UNCuyo sostuvo que la falta de datos primarios locales impide determinar el impacto real de los proyectos. Por eso, pidió a la Autoridad Minera que exija al proponente reiniciar el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental desde su concepción.

Los otros 6 proyectos que recibieron llamados de atención

Respecto de otros 6 proyectos mineros, el equipo evaluador cuestionó los argumentos de Impulsa Mendoza frente a algunas de las observaciones y ratificó que el trámite hacia la DIA no podrá avanzar si antes no se resuelven determinadas situaciones.

Uno de ellos es Cobre San Romeleo, que también busca explotar cobre para la elaboración de fungicidas. La UNCuyo recordó que su superficie se superpone totalmente con otros proyectos mineros y que esa situación no fue resuelta por Impulsa Mendoza, lo que podría dificultar la asignación de responsabilidades ambientales.

Algo similar ocurrió con San Joaquín, La Victoria, Don Pedro, Don Tomás y La Tosca, proyectos en los que el proponente pretende postergar monitoreos hídricos, periglaciales y bióticos de detalle.

Los otros 48 avanzan hacia la DIA

El resto de los proyectos mineros no cuentan con observaciones determinantes, aunque la UNCuyo sí reiteró, en cada uno de ellos, que diferir los relevamientos de campo priva a la evaluación de su carácter preventivo, por lo que condicionó el avance de cada trámite a que la información técnica sea completada ante la Autoridad Minera, que en definitiva, es quien tendrá la última palabra en sede administrativa.

En pocas palabras

  • UNCuyo pidió el rechazo de 3 proyectos: la Universidad Nacional de Cuyo pidió el rechazo de 3 proyectos mineros por inviabilidad ambiental.
  • 14 informes a rehacer: la UNCuyo sugirió que la Autoridad Minera pida rehacer desde cero los informes de otros 14 proyectos mineros.
  • Observaciones en 6 proyectos: se realizaron llamados de atención sobre 6 proyectos mineros más del distrito.
Resumen generado por Thinkindot AI