Guerra del vino

La trama de traiciones, sospechas y acusaciones detrás de las causas judiciales de Fecovita

Hay que irse casi tres años atrás para empezar a entender por qué hoy Fecovita, la segunda empresa más grande de Mendoza y mayor exportador de vinos del país está en guerra y sin acceso al crédito

Fecovita aún no sabe si podrá contar con crédito para la cosecha que viene. Aún con el rechazo a la quiebra pedida por Iberte SRO, el Banco Nación no recalifica a la cooperativa que sigue envuelta en conflictos judiciales con su ex socio y que atraviesa un clima de guerra interna, especulaciones y traiciones como nunca antes. Qué hay detrás de este presente y quién es quién en esta batalla que mantiene de rehén a 1.000 empleados directos y más de 5.000 productores.

En la semana que se inicia desfilarán ante el fiscal Flavio D'Amore directivos y ex directivos de Fecovita acusados por Iberte, la empresa eslovaca del español Juan José Retamero, de falsear los balances de 2021 y 2022; el primero con Eduardo Sancho como presidente de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas y el segundo, ya con Rubén Panella a cargo.

Desde Fecovita advierten que tanto esa causa como la del pedido de quiebra que finalmente fue desestimado no son más que mecanismos de extorsión del empresario español y es por ello que también media una denuncia bajo esa carátula en su contra.

En el medio de estos conflictos judiciales hay pases de factura y acusaciones de traición entre empresarios mendocinos; reacciones que más que enojos parecen caprichos; sospechas de manos negras con peso en la política nacional y teorías que apuntan a una campaña de desprestigio para desplazar a la actual conducción de Fecovita.

Sin ser jueces ni testigos, en esta nota intentaremos desandar la historia.

Eduardo Sancho.jpg
Eduardo Sancho, ex presidente de Fecovita.

Eduardo Sancho, ex presidente de Fecovita.

Los negocios con Iberte

Para eso hay que remontarse a épocas de pandemia. Por fines del 2020, con un mercado exterior muy complicado, exceso de vino y los precios de los fletes por las nubes, Eduardo Sancho, por entonces presidente de Fecovita, contactó a través de Comercio exterior a Juan José Retamaro, un español dueño de la empresa eslovaca Iberte SRO.

Retamaro era un viejo conocido en tierras argentinas. Ya había comercializado con firmas sanjuaninas y mendocinas y no había dejado un buen recuerdo. Sin embargo, Fecovita avanzó con las negociaciones: necesitaba vender mosto y vino a granel afuera y ampliar el mercado externo en Europa y Asia.

El apoderado de Iberte en Argentina era otro viejo conocido: Guillermo García, ex presidente del INV ligado a Sancho por décadas. Trabajaron juntos a nivel provincial y nacional hasta que empezaron a ir por caminos distintos. Hay quienes afirman que aquella conexión no solo fue clave para este negocio que comenzó tímidamente y que en poco tiempo creció tanto que empezó a empiojarse, sino también que es la gran culpable.

Cuentan sobre aquellas negociaciones, que pasados los primeros meses, Iberte pidió incrementar el volumen de mercadería para exportar. Fecovita podía conseguirla pero para eso necesitaba el dinero por anticipado y fue entonces cuando la firma eslovaca comenzó a adelantar pagos.

Con razón, lo que planteó Iberte en ese momento fue que faltaba por parte de la cooperativa una especie de garantía. Así surgió la idea de crear Evisa, una nueva sociedad en la que Iberte capitalizaría, quedándose con el 49% de las acciones, y Fecovita aportaría como bien (cumpliendo esa función de "garantía") la bodega Resero, quedándose con el 51% de las acciones.

El balance de 2021 -hoy cuestionado en la Justicia- cerró con esa foto: la creación de Evisa y el ingreso de capital por parte de Iberte.

Pero no todo era tan bueno como se pensó en un primer momento. Ya por ese entonces habían comenzado los desacuerdos comerciales y algunas sospechas.

Lo que hoy dicen desde Fecovita es que ya por entonces empezaron a advertir que la firma eslovaca, en lugar de abrir nuevos mercados, lo que estaba haciendo era ofrecerle los productos a los mismos clientes que la federación de viñateros ya tenía. De ahí surgen las sospechas de los actuales directivos sobre que Iberte lo que siempre quiso fue quedarse, en el fondo, con su clientela en el exterior.

Lo que pudo saber además Diario UNO, más allá de aquella versión que sale de Fecovita, es que cuando advirtieron que con la cooperativa adentro de Evisa, las obligaciones impositivas crecerían de tal manera que no sería positivo, tuvieron que pensar la manera de romper la sociedad.

Planteada a principios del 2022 la intención de Fecovita de romper la sociedad, la relación con Retamero quedó aún más resquebrajada, especialmente con el contador y gerente general de la cooperativa, Juan Rodríguez, que reclamaba a Iberte que ingresara al país (vía Banco Central) las divisas que ya se habían cobrado en el exterior.

Así, con enojos de por medio, llegaba el momento de acordar cómo saldar cuentas. Claro, Iberte había capitalizado la sociedad pero ese dinero ya había sido invertido por Fecovita. Y a la vez el grupo español había cobrado en el exterior mucho más de lo que había mandado a la Argentina.

Cuentan que aquella mala relación con Retamero y la necesidad de llegar a un acuerdo por unos 26 millones de dólares (a grandes rasgos porque los números están en discusión y forman parte del tire y afloje del "yo te debo y vos me debés") fueron clave para pedirle a Rodríguez que dejara el puesto en manos de Pablo Blas y pasara a ser director.

Esa decisión, con el tiempo, sería el inicio del fin de la presidencia de Sancho.

El balance del 2021 y la salida de Eduardo Sancho

Las negociaciones siguieron pero en el interím pasaron cosas. Fecovita debía afrontar no solo el proceso de aprobación del balance pasado sino también una elección.

Aquel balance de 2021, en el que hoy Delitos Económicos tiene los ojos puestos, había cerrado en diciembre y por tanto no consignaba la salida de Fecovita de Evisa. Dicen los que saben que al momento de su presentación formal -unos seis meses después del cierre- debió haberse incorporado una nota que aclarase la situación real de la empresa. Será ese uno de los tantos puntos que quizás los viejos y actuales directivos de Fecovita ahora deban explicar ante la Justicia.

Paralelamente a este proceso, se fue gestando lo que muchos consideran la madre de las traiciones. Después de 10 años al frente, Sancho se desayunaba en el Consejo Regional que no representaría más a la Cooperativa Norte.

Ruben Panella-presidente de Fecovita.jpg
Rubén Panella, presidente de Fecovita.

Rubén Panella, presidente de Fecovita.

Aclaración: ser elegido consejero es una condición sine qua non para después ser parte del Consejo de Administración que está conformado por 12 titulares, 8 suplentes, 3 síndicos titulares y 3 síndicos suplentes. Ese Consejo es el que luego define las autoridades entre los consejeros titulares.

En lugar de Sancho, el elegido fue Rubén Panella, su compañero en la región y quien todos asumían que con el tiempo sería quien reemplazara a Sancho cuando éste se jubilara.

Las versiones sobre las razones del cambio son disímiles. Hay quienes dicen que el embarullado asunto con Iberte no gustó nada, que tampoco gustó la elección de Blas en lugar de Rodríguez y que había disconformismo por la extensión de las cuotas en los pagos; y hay también quienes cuentan que Hilda de Vaieretti fue una de las que tejió la telaraña, con la venia de Panella, quien por ese entonces ya había comenzado a reforzar sus relaciones con otras cooperativas para poder reemplazar a Sancho cuando fuera el momento.

Ese momento se anticipó, al menos a los planes de Sancho, que esperaba -sin dudas- seguir como presidente al menos un par de años más. Lo que se dijo a la prensa no salió mucho de supuestos motivos generacionales.

Estamos en julio del 2022. Ya con Panella al frente, debían seguir las negociaciones con la gente de Iberte SRO.

Nueva era, con Panella al frente

La relación con la empresa europea estaba mal. La queja que llega desde el grupo español es que el nuevo presidente no les atendía ni el teléfono y que pasaron un par de meses de silencio que ofuscaron a Retamero. La que sale del gigante del vino, con alguna suspicacia, es que el corte se dio con la salida de Sancho.

Lo cierto es que, tras algunas llamadas de por medio, finalmente los encuentros entre Panella y el representante Guillermo García se dieron y de allí salió el "famoso" acuerdo de octubre del 2022 con el que parecía que ponía fin a las relaciones comerciales cancelando el contrato de abastecimiento, con mosto, pagos parciales y entregas de cheques.

De las divisas adeudadas por Iberte, la firma ya había ingresado al país unos 7 millones de dólares pero debía ingresar aún otros 13 millones.

Aquí encontramos otro de los puntos de mayor discusión. Desde España afirman que no había obligación de gestionar el ingreso de ese monto hasta que Fecovita no entregara la mercadería que ya había cobrado por anticipado; y desde la cooperativa entienden que hay contratos firmados con anterioridad a este acuerdo que específicamente dicen lo contrario. Será materia judicial la resolución de la cuestión.

Lo concreto es que aquel acuerdo que al principio todos celebraban, fracasó por completo. No fue incluido en el balance 2022 e Iberte halló aquí otra punta para acusar a las autoridades de Fecovita de "falsearlo".

"Las pérdidas se registran cuando se conocen y las ganancias cuando se ejecutan", dijo un empresario que tendrá que defenderse de aquello ante la Justicia.

Cuentan las malas lenguas que hubo una charla clave que disparó nuevamente la furia de Retamero: "Fecovita firmó ese acuerdo para no pagarte nunca más", dicen que le dijo un abogado al español, que entonces se habría empecinado con desprestigiar a la cooperativa y a sus autoridades. De ahí, dice esta teoría, el pedido irrisorio de quiebra, las acusaciones de falseo de balances y demás cuestiones que hoy transitan por los tribunales.

Guillermo García Lamadrid (10).jpeg
Fecovita espera que el Banco Nación le habilite un crédito por $4.500 millones para la cosecha 2023-2024.

Fecovita espera que el Banco Nación le habilite un crédito por $4.500 millones para la cosecha 2023-2024.

La otra teoría, también con tintes conspirativos, es la que arroja que desde el día uno Iberte se quiso quedar con el comercio exterior de Fecovita hasta arrebatarle toda la clientela; que así se había manejado antes con otras empresas mendocinas y sanjuaninas; y que todas sus maniobras fueron extorsivas, desde la falta de ingreso de divisas hasta el pedido de quiebra y ahora la causa en Delitos Económicos. Y que lo que buscaría con todo ello es desgastar a la nueva cúpula para que haya una renovación de autoridades, con la que poder seguir haciendo negocios millonarios.

"Iberte tiene ramificaciones dentro de los poderes políticos". Eso dijeron desde Fecovita a Diario UNO. Esos contactos serían el bancario Juan Carlos Fábrega, un histórico del Central como Juan Carlos Isi y el abogado del INV Gabriel Amadeo Bertranou.

En la mira de Fecovita también está la jueza del Segundo Juzgado en lo Concursal, Gloria Cortez, que demoró cinco meses en rechazar el pedido de quiebra que Iberte presentó a principios de este año cuando los argumentos eran a la vista endebles.

No son pocos los que creen que ahí medió también una presión política para que la jueza demorara lo que más pudiera su decisión. Y que una mano turbia también se inmiscuyó para que el Banco Nación retaceara la calificación crediticia de Fecovita y le frenara un crédito por $4.500 millones, complicándole la vida a los 5.000 productores que dependen de ello.

Ese crédito, de hecho, a más de dos semanas de conocido el rechazo de la quiebra de la cooperativa, sigue sin aparecer.

Los días que vienen serán clave en la causa por los balances. En ella Eduardo Sancho, Marcelo Federici, Rubén Panella, Jorge David Irañeta, Eugenio Portera, Roberto Vázquez e Hilda de Vaieretti tendrán que declarar, si quieren, ante el fiscal Flavio D'Amore.

Mientras tanto, se espera también que avance la causa por estafa y administración fraudulenta que Fecovita inició en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional contra Retamero y García; y que la Bolsa de Comercio de Buenos Aires resuelva las diferencias comerciales que, según los mendocinos, son de 15 millones de dólares a su favor.

Temas relacionados: