Acción y reacción, conforma un principio inherente al juego político. A la pretendida reforma laboral no le faltan patrocinantes, pero tampoco detractores. El objetivo prioritario es acelerar la generación de trabajo en blanco o, más precisamente, el blanqueo de empleos. En el mejor de los casos, se busca propiciar la toma de trabajadores registrados.
La trabajosa reforma laboral con patrocinantes y detractores
El contrapeso más fuerte a la reforma laboral lo expresan los gremios que están prestos a movilizarse. Diego Santilli, el conciliador con los gobernadores
Y, lo que no es menor, bajar el índice de litigiosidad mediante la certidumbre normativa.
El contrapeso más fuerte lo expresan las centrales obreras, que están prestas a movilizarse y convocan a diversas protestas. Los sindicalistas, más que preocuparse por el mundo laboral que se encuentra en negro (hoy representa casi la mitad de la masa de trabajadores, sumando la proliferación de cuentapropistas), hacen hincapié en lo que consideran una pérdida de derechos adquiridos en beneficio de los empleadores. También ven en riesgo los ingresos sindicales, claro está.
Diego Santilli, provincia por provincia en búsqueda de consenso
El ministro dialoguista, Diego Santilli, se ha dedicado todo enero a visitar a domicilio a la mayoría de los gobernadores, a quienes ha tenido que prestar oídos a sus reclamos, la mayoría por obra pública. Ha ido prometiendo a cada santo una vela, con tal de sumar voluntades por la influencia que los mandatarios tienen en el Congreso. El jefe de la cartera de Interior está haciendo política, que le llaman.
Una de las principales objeciones que le expresan los gobernadores proclives a apoyar, es el referido al capítulo tributario, por la pérdida de ingresos provinciales debido a la baja en el Impuesto a las Ganancias.
Un puntal del debate parlamentario será la senadora Patricia Bullrich, quien es optimista respecto de los avances de la iniciativa y anticipó que en el término de dos semanas puede quedar aprobada en la Cámara Alta.
El camino no se encuentra allanado. Incluso, se conocen reparos de hasta sectores que abogan por una actualización de la norma. Por caso, han salido a la luz varios artículos inconvenientes que afectarían a trabajadores y a las propias entidades empresarias, entre ellos, alguno que colisionaría con el art. 14 bis de la Constitución Nacional, que merecería, al menos, ser considerado.
La crisis del sistema previsional se explica, en parte, por la ecuación insostenible, donde uno de los términos es la escasez de trabajadores activos registrados. Es sabido que ningún asunto está exento de pujas sectoriales, no obstante, esta puede ser una oportunidad para empezar a dejar atrás el país que se ha ido configurando desde intereses corporativos por encima del interés general.





