La causa por enriquecimiento ilícito contra Luis Lobos y la ex esposa estuvo atrapada en esa telaraña de chicanas y postergaciones tan propia de la actividad en los tribunales. Hasta que tres jueces confirmaron que el ex intendente de Guaymallén y Claudia Sgró deberán ser juzgados porque con sus sueldos de empleados públicos jamás podrían haber comprado todos los bienes materiales detectados a su nombre: una mansión, terrenos y vehículos.

Ahora, la Unidad Fiscal de Delitos Económicos tramita días y horarios para desarrollar el debate con los imputados, los testigos y una gran cantidad y calidad de pruebas por ventilar. Se descuenta que el debate se hará a partir de octubre y ya en las flamantes instalaciones del nuevo Polo Judicial Penal.

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¿Antes o después de las elecciones de noviembre? Esa parece ser la cuestión porque los calendarios comiciales también atraviesan la vida de los tribunales argentinos, y Mendoza no es la excepción.

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Luis Lobos y la ex pareja, Claudia Sgró, están bajo proceso judicial por corrupción en la función pública.

Luis Lobos y la ex pareja, Claudia Sgró, están bajo proceso judicial por corrupción en la función pública.

El último intento

La defensa técnica de la dupla Lobos-Sgró se opuso a la elevación a juicio solicitada por la fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi. Fue a través de un planteo que recayó en la jueza penal María Cristina Pietrasanta, quien lo estudió y lo rechazó.

Entonces, los defensores insistieron y apelaron el bochazo. Finalmente, un tribunal desestimó la apelación y dejó en firme la decisión de la fiscal Muscianisi y de la jueza Pietrasanta de que los imputados deben ir al banquillo de los acusados.

Conclusión: Lobos-Sgró llegan a juicio habiéndose respetado para ellos el derecho de defensa, lo que implicará un fuerte retraso en el comienzo de las audiencias definitorias.

El caso

Cómo llegaron Lobos-Sgró a poseer una casa amplísima de 600 m2 y un terreno de casi 1.700 m2, además de otro predio de 600 m2 en un barrio privado de la zona de Bermejo, es la columna vertebral de la acusación fiscal.

También el resto del patrimonio, como vehículos y otros bienes. Todo, entre 2003 y 2015 entre que ingresaron a la función pública y salieron por la derrota electoral a manos de Juntos por el Cambio.

Las principales pruebas son peritajes contables y avalúos.

Uno de los principales argumentos del imputado Lobos es que muchas de esas propiedades las adquirió con los dólares que los suegros le enviaron desde Canadá durante años.