El presidente Javier Milei fue este jueves el centro de atención durante el Almuerzo de las Fuerzas Vivas celebrado en San Rafael. El evento, que congregó a figuras políticas y empresariales, no solo se transformó en un punto de debate, sino también en el escenario de una serie de perlitas que no se vieron en el streaming oficial.
Javier Milei en San Rafael: las perlitas que dejó el Almuerzo de las Fuerzas Vivas
Desde la mesa de los hermanos Milei hasta los discursos locales, un repaso por los momentos más curiosos del encuentro en el sur mendocino
- La mesa de los hermanos. Karina Milei acompañó a Javier y se sentó a su lado. Muy cerca, en la misma mesa, tenían a otros dos hermanos: los peronistas Omar y Emir Félix, que en el breve tiempo compartido con los libertarios deben haberse sentido un poco raros.
- "Sea corto". Abrió el ciclo de oradores Gabriel Brega, presidente de la Cámara de Comercio de San Rafael, que expuso las necesidades y perspectivas del sector productivo sureño.
Luego tomó la palabra Omar Félix, intendente sanrafaelino, que articuló la perspectiva del municipio. Y cuando estaba por hablar el gobernador Alfredo Cornejo, se bajaron las luces. Llegaba Milei. El presidente causó mucho movimiento y se sentó en la mesa donde se ubicaba el gobernador: sólo escuchó ese discurso.
Entonces Cornejo subió al escenario y alguien -no quedó claro si pertenecía o no al protocolo-, le pidió: "Sea corto", algo que el radical no pareció haber escuchado.
- Metegol: antes de sentarse a las mesas, políticos de diverso signo y hasta un sacerdote se trenzaron en un partido de metegol. No se sabe si valía molinete y tampoco quién ganó, porque de pronto empezaron los discursos y el campeonato se interrumpió. El deber ante todo.
- Tomatelás: el cineasta oficial del presidente, Santiago Oria, no sólo estaba atento para tomar registros sino que se ocupaba de alejar, con su metro noventa, a los colegas que quisieran grabar o sacar fotos. "Tomatelás", se escuchó varias -muchas- veces. Un convencido.
- Grupos especiales: la guardia del presidente contó con personal de seguridad muy particular que se apostó en sitios estratégicos del salón y permaneció oculto durante todo el discurso. "Son francotiradores", arriesgaban en algunas mesas, mientras le hincaban el diente al churrasco.
- Un busto de recuerdo: antes de dejar el Centro de Congresos, Javier Milei recibió un busto de regalo de simil piedra color blanco. Matías Pascualetti entrevistó a su creador, Nicolás, quien contó que se lo vio muy contento con el presente. Había intentado llevárselo al Congreso pero nunca pudo.








