El presidente Javier Milei cuestionó este martes los cuestionamientos a la licitación del proyecto de exportación de gas de Vaca Muerta, en la que el grupo Techint, encabezado por Paolo Rocca, fue superado por la empresa india Welspun, que presentó una oferta con menores costos y condiciones de pago más flexibles.
A través de su cuenta en la red social X, Javier Milei apuntó contra sectores del periodismo, la política y la economía que criticaron la decisión oficial. “La nueva Argentina. Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién les llena el sobre”, escribió el mandatario.
Minutos después, el Presidente dirigió sus críticas de manera explícita hacia Rocca. “Desenmascarando operadores. Aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los tubitos caros…”, expresó, en un tono confrontativo.
Javier Milei respaldó a Federico Sturzenegger
De este modo, Milei rompió el silencio sobre el caso Techint, luego de que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, saliera públicamente a respaldar la decisión de adjudicar la provisión de caños para un gasoducto clave de Vaca Muerta a la firma india, en detrimento del Grupo Techint, único fabricante local de tubos de acero.
En un extenso mensaje publicado también en X, Federico Sturzenegger cuestionó el argumento de que la licitación debía resolverse a favor de la empresa argentina por su condición de productor nacional. “Me motiva compartir estas reflexiones al escuchar a mucha gente decir que el consorcio debería adjudicar a Grupo Techint por ser productor nacional. A la postre parece lo más lógico, ¿no? Si lo podemos producir acá, ¿por qué lo importaríamos?”, planteó el funcionario, aunque aclaró que “un análisis más fino revela que hay argumentos que sugieren lo contrario”.
El ministro puso el foco, en primer lugar, en el precio. Según detalló, la oferta presentada por Techint habría sido “40% más cara” que la de su competidor extranjero. A su entender, incluso bajo el criterio de “compre nacional”, esa diferencia resulta injustificable.
“Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo y menos exportaciones”, sostuvo Sturzenegger. Además, advirtió que, dado que el precio del gas está regulado, ese mayor costo “lo hubiéramos terminado pagando con un precio más alto de la energía para miles de empresas —incluidas pymes— y para los consumidores”. “Es el ‘costo argentino’, como le dicen”, concluyó.
Fuentes: Red X y A24.com






