El Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, junto a la secretaria de Gestión Institucional del organismo, Macela Andino, se reunieron este viernes con Alejandro Gullé, procurador de la Corte de justicia mendocina, para solicitarle que los fiscales colaboren más ante los casos de robo de agua y las personas que se bañan en lugares prohibidos.
"En esta época del año, y especialmente los días cercanos a las Fiestas, es cuando muchos hacen taponamientos y obstruyen cauces de agua, para robarla o bañarse. Además de las personas que se bañan directamente en canales, diques, represas, tomas y obras hidráulicas que no están autorizadas para ello. Desde Irrigación avisamos a policías y fiscales, y no siempre nos ayudan", sostuvo Marinelli.


