El peronismo mendocino parece empeñado en no querer convencer a los votantes.
En lugar de proponer y entusiasmar con ideas de futuro, el objetivo está puesto casi exclusivamente en desacreditar a Cornejo y en machacar que Macri y el gobernador local son lo mismo.
Había -y hay- mucha desorientación en el PJ provincial. La razón es simple: no hay liderazgos ni ideas ni propuestas que generen atención. Y, para colmo, en esa dispersión terminaron tirándole la presidencia del partido al kirchnerismo.
Eso, en lugar de ayudar, confundió más a los votantes, sobre todo a los independientes, porque Mendoza nunca ha terminado de digerir al kirchnerismo. Ni lo hará.
A ver, contame
Por ejemplo, el centro del mensaje que el peronismo lanzó el fin de semana pasado en un encuentro provincial fue: "La economía se cae a pedazos. El fracaso de las políticas nacionales es estrepitoso. Y el gobernador Alfredo Cornejo avala todo eso”.
¿Es tan difícil que los peronistas entiendan que el buen camino no va precisamente por ese lado? La mayoría de la población provincial tiene una imagen positiva de lo que ha realizado Cornejo en Mendoza, incluidos no pocos peronistas.
Nos guste o no el personaje, hay bastante consenso en que el gobernador ha ordenado la provincia, ha puesto en caja las finanzas, ha terminado con el clientelismo laboral en el Estado, y ha enfrentado a los gremios estatales que habían instalado un cogobierno paralelo durante las gestiones de Jaque y Pérez.
Hay bastante coincidencia en que Cornejo se ha ocupado de cosas de sentido común como la de elaborar un moderno Código de Faltas para hacer más llevadera la vida cotidiana, además de poner en tela de juicio la escasa productividad y eficiencia de la Justicia.
Desorganizar la vida
¿Está mal regular el piqueterismo a la bartola o a los trapitos que se adueñaban del espacio público? Para la mayoría de la población, está muy bien. Era necesario y es parte de las medidas que la democracia está obligada a tomar para hacer más llevadera la vida en sociedad.
Medidas como esas sólo han molestado a kirchneristas extremos y a la izquierda ideologizada, es decir a los sectores que dicen defender "lo políticamente correcto" y que paradójicamente han trasmutado ese concepto en una especie de nueva Inquisición.
En esa misma reunión peronista del pasado fin de semana, la dirigencia pidió "combatir las políticas nefastas que desorganizaron la vida de los mendocinos con la corresponsabilidad de Cornejo”.
Otra vez Cornejo en la mira, esta vez por "desorganizarles" la vida a los mendocinos, siendo que precisamente una de las obsesiones del actual mandatario ha sido la de proponer normas y actitudes que ayuden a organizar mejor la cotidianidad.
Benditos equipos
Como ya es tradición, el peronismo volvió a asegurar que el partido pondrá a sus "equipos técnicos" a trabajar para que elaboren las propuestas de gobierno que permitan recuperar el poder.
A esta altura, y después de haber escuchado lo mismo en cada campaña desde hace décadas, decir "equipos técnicos" en el PJ equivale a repetir una muletilla apolillada, esto es, a no decir nada.
¿Cómo no añorar aquellas épocas del Equipo de los Mendocinos cuando José Octavio Bordón nos sorprendía a diario con una idea novedosa o con conceptos republicanos que nos hacían pensar que la política podía ser una actividad productiva y noble?




