Diario Uno Política
Crisis de producción de vidrio

Faltante de botellas: buscan alternativas de producción

Ante la crisis de falta de botellas, el fin de semana hubo reuniones entre funcionarios del Gobierno, referentes vitivinícolas y dos productores para buscar alternativas de producción

La crisis en la producción del vidrio pone en jaque a la industria vitivinícola local que se desespera ante la tremenda escasez de botellas, y frente a la cercanía del momento de mayor venta del año, asociado a las fiestas. Con esa tormenta perfecta instalada, este fin de semana hubo varias reuniones de las que participaron referentes del sector vitivinícola, funcionarios del Gobierno local, y dos productores de vidrio, uno cuyano y otro bonaerense con la meta de buscar alternativas de producción que puedan significar un salvataje de corto plazo.

Al faltante de botellas que se venía arrastrando por la crisis en la producción del vidrio mundial, se sumó tiempo atrás el incendio en los hornos de la fábrica Verallia, lo que recrudeció más la situación. Desde el Gobierno local, pidieron a la Nación agilizar la importación, generando también una rebaja de los aranceles, pero desde el INV salieron minimizar el pedido aclarando que la crisis no era nacional y que la falta de virdrio es un dilema internacional, y que la importación no era una solución a corto plazo.

Con la meta de poder encontrar una salida, varios referentes de Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) se reunieron con el subsecretario de Agricultura y Ganadería, Sergio Moralejo y con los titulares de la empresa Cattorini y de la cristalería Avellaneda para encontrar alternativas de producción. De ese cónclave también participaron integrantes de la empresa Verallia.

Entre las opciones que se barajaron surgió que la empresa Cattorini podría poner en marcha en 15 días un horno con capacidad de producir 700.000 botellas por día, lo que significaría un alivio al sector vitivinícola. Ante esa posibilidad desde Coviar propusieron que parte de esa producción se destine a un cupo para las pequeñas bodegas, que hoy son las más castigadas por esta falta de botellas.

A esa producción podría sumarse la de la Cristalería Avellaneda, que hoy produce vajilla de vidrio, pero que ante esta situación podría adquirir un horno para destinarlo a esa producción y utilizar uno que ya tiene en existencia exclusivamente para la producción de botellas de vidrio, aunque esto podría concretarse recién el próximo año.

"Otra opción es que la misma empresa Verallia pueda, desde las plantas que el grupo empresario tiene en distintas partes del mundo, importar botellas y comercializarlas acá. Se evaluó que ese trámite sería más ágil para que llegue ese producto a las bodegas, que pensar en importar con otras empresas productoras", deslizaron algunos referentes vitivinícolas que participaron de las reuniones.

Una de las razones por las cuales el sector vitivinícola es reticente a la importación, es que se calcula que el valor de la botella que se importa es tres veces mayor al de la botella que se produce en estas tierras y no ven viable que ese incremento del costo pueda trasladarse al valor del producto final, mucho menos cuando se trata de vinos de media gama, cuyo principal mercado es el mercado interno, que consume el 75% de vino que se produce en Mendoza.

Pero además, a ese aumento del costo se suma que nada les asegura que apostando a la importación, las botellas que necesiten lleguen a destino en los tiempos que les urgen.