Los dos son hijos de los políticos que integran la fórmula presidencial del kirchnerismo. Y los dos vienen a ratificar que pocas cosas hay más poderosas en la vida cotidiana que la relación entre padres e hijos.
Estanislao Fernández es hijo del presidenciable Alberto. Tiene 24 años, hace shows como drag queen y es bisexual. En la actualidad está de novio con una mujer. Su historia de vida ha sido uno de los asuntos que mayor impacto ha despertado durante la campaña presidencial de su padre.
Hay coincidencias entre los analistas acerca de que la aparición de Estanislao en el espectro político ha sido recibida con mucha tolerancia por la mayoría de la población. Y que además ha servido para humanizar la figura algo áspera de Alberto Fernández.
Florencia Kirchner (29) es hija de los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Su madre es ahora la candidata a vicepresidenta del Frente de Todos. Su situación, motivada por problemas judiciales y de salud, también ha estado, para bien o para mal, en boca de todos los argentinos.
En este caso también se coincide en que si bien Florencia está investigada por supuestos delitos de lavado en el caso de los hoteles "fantasma" de su familia y por aquellos 5 millones de dólares que le encontraron en una caja de seguridad sin que pudiera explicar su posesión, en el inconsciente colectivo tiene mucho peso el hecho de que en el centro de esta causa aparezcan una madre y su hija enferma y de que ambas estén sufriendo.
Ojo al piojo
Estas cosas impactan de una manera mucho más profunda de lo que muchos creen. Ya lo comprobamos con la tragedia que le costó la vida a Carlitos Menem o la muerte de Néstor Kirchner que convirtió a su esposa, (en ese momento presidenta en ejercicio) en una sufriente viuda obligada a sobreponerse para seguir manejando el gobierno.
Este sentimiento de solidaridad fue merituado en su momento por los analistas como una de las razones para que Menem y Cristina obtuvieran su reelección.
Por ejemplo, ahora en la propia Casa Rosada los gurúes de Macri han admitido que el caso de Estanislao, ha demostrado que una gran parte de la población está mucho más adelantada en cambios sociales de lo que creen algunos sabiohondos.
El hecho de que Alberto Fernández haya presentado a su hijo sin ningún problema, que se haya fotografiado con cariño y naturalidad junto a él, como antes los padres presentaban a sus hijos con títulos profesionales, ha caído muy bien en vastos sectores de la clase media, de la que el peronismo en general y el kirchnerismo en particular, están tan necesitados para ganar en octubre en primera vuelta.
Hasta el propio Jaime Durán Barba (hoy caído en desgracia) ha dicho que lo de Alberto respecto a Estanislao ha sido "un gesto inclusivo y cuestionador de los viejos prejuicios".
Ir y venir
Por estas horas Cristina está viajando nuevamente a Cuba por la salud de su hija, autorizada por la Justicia federal que investiga a la ex presidenta en un variado menú de causas por corrupción.
El hecho de que este viaje haya sido solicitado a los jueces con escasa antelación, ha abierto dudas sobre un posible agravamiento de la salud de Florencia, generando la lógica expectación, incluso entre los argentinos que tienen una valoración muy negativa de los kirchner.
Es que, nos guste o no, los presidentes vienen con esposas, con maridos, y sobre todo con hijos. Parentela que en algún vericueto profundo de nuestra psiquis pasa a ser, perdón si ofendo a alguien, como de nuestra familia.



