Chuanxindian, una pequeña aldea en la provincia central china de Hubei, fue el primer participante cuando el condado de Zigui lanzó un nuevo proyecto de energía que tiene el objetivo de colocar paneles solares en los techos de algunos edificios locales, como parte de los nuevos esfuerzos de alivio de la pobreza específicos del condado.
Energía en lo alto beneficia a las aldeas
Por ejemplo, se instalaron paneles fotovoltaicos en el techo de 560 metros cuadrados de un gran almacén frigorífico en la aldea, con una capacidad instalada total de 250 kilovatios, señaló Wang Wei, quien está a cargo de la gestión fotovoltaica en la oficina de revitalización rural de Zigui.
Antes del proyecto, las aldeas dependían de otros medios para obtener electricidad, como la energía hidroeléctrica o la energía suministrada de otras áreas por State Grid Corporation of China. Ahora, los paneles proporcionan electricidad local y el excedente se puede vender a la red.
Los sistemas de energía solar también ofrecen oportunidades laborales a los aldeanos, como trabajadores de limpieza y mantenimiento. Los trabajos de jardinería también están disponibles, porque en las áreas rurales, algunas instalaciones recién construidas contratan a agricultores locales para podar árboles, eliminar malezas y mantener el paisaje. Dichas actividades de carácter público son alentadas por el Gobierno para crear puestos de trabajo en áreas afectadas por la pobreza.
En 2016, la compañía State Grid construyó la primera central eléctrica fotovoltaica en Jiandong, una aldea del condado de Zigui, con el objetivo de promover el desarrollo local.
Parte de Jiandong se encuentra en una ribera baja que no es fértil para el cultivo, por lo que la tierra no se ha utilizado durante mucho tiempo. State Grid firmó un contrato de arrendamiento de la tierra ribereña cuando el Gobierno central la asignó para ayudar a la aldea afectada por la pobreza.
La compañía hizo rellenar y nivelar el terreno y luego construyó allí una central fotovoltaica. Se instalaron filas de paneles solares y, debajo de ellos, los aldeanos cultivan y crían ganado.
Desde julio de 2016 hasta junio del año pasado, la estación generó 3,19 millones de kW de electricidad, con ganancias de más de 3 millones de yuanes (U$S429.700) para la aldea.
El programa de energía fotovoltaica ha contribuido en gran medida a los esfuerzos de reducción de la pobreza del país, según un libro blanco publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado en abril de 2021.
En áreas rurales con los recursos apropiados y condiciones adecuadas, el Gobierno chino ha financiado la construcción de centrales eléctricas, que son propiedad colectiva de las aldeas locales. Los ingresos generados por las centrales eléctricas se utilizan en su totalidad para aliviar la pobreza.
A fines de 2020, 100.000 aldeas habían construido centrales eléctricas fotovoltaicas, con una capacidad total anual de generación de electricidad de 18,65 millones de kW, generando un ingreso anual promedio de 200.000 yuanes para cada aldea, según el libro blanco. Las ganancias se han utilizado para crear empleos de bienestar público, financiar pequeños programas de bienestar social y ofrecer pequeños bonos y subsidios.
Los proyectos de energía limpia implementados en las zonas rurales del país no solo generaron ingresos para los residentes, sino que también mejoraron el medio ambiente, alimentando la revitalización rural.
En septiembre de 2021, Zigui llegó a la lista del proyecto nacional dirigido por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma destinado a instalar paneles fotovoltaicos en cada pueblo de ciertos condados. Zigui obtuvo una inversión de 280 millones de yuanes del Gobierno central para este objetivo.
Se han construido 49 centrales fotovoltaicas en el condado, que tiene 167 aldeas. El proyecto de energía alcanzó a 27.000 residentes que en ese momento vivían por debajo del umbral de la pobreza.



