La vicepresidenta Cristina Kirchner reapareció este jueves a la tarde en el Teatro Argentino de La Plata después de la decisión de Alberto Fernández de no ir por la reelección como presidente en las elecciones 2023.
Cristina Kirchner reapareció desde La Plata con la presencia de los tres sectores del PJ
Cuando muchos militantes comenzaron a corear “Cristina presidenta”, ella replicó de inmediato relativizando el operativo clamor que se espera desde hace tiempo: "Tranquilos, no se hagan los rulos, ya se los dije muchas veces”. Al parecer, dando a entender que habrá que esperar para su decisión final.
La ex presidenta volvió a utilizar la frase de los "rulos", luego de hacerla popular en 2011, cuando no había decidido todavía si iba a competir por la reelección. La usó nuevamente en 2015.
Su presencia tuvo que ver con la presentación de la Escuela Justicialista Néstor Kirchner, usina del futuro armado electoral oficialista. En ese contexto, se desarrolló su charla magistral titula: "27 de abril 2003-2023. La Argentina circular. El FMI y su histórica receta de inflación y recesión. Fragmentación política y concentración económica", al cumplirse este jueves 20 años de la elección que le permitió a Néstor Kirchner acceder a la presidencia.
En el evento de Cristina Kirchner, estuvieron presentes líderes de las tres facciones del Frente de Todos al margen de algunas especulaciones. La titular de Desarrollo Social, Victoriaa Tolosa Paz, quien pertenece al círculo de Alberto Fernández, llegó pasadas las 18, después de la jefa de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau, cercana a Sergio Massa.
Ambas son dos figuras clave de los sectores no kirchneristas. La primera fila fue ocupada por el gobernador Axel Kicillof y el líder de La Cámpora Máximo Kirchner.
Casi al mismo tiempo que Cristina arrancaba con su discurso, Massa se encontraba en Uruguay.
El discurso de Cristina Kirchner
En relación a la dura realidad económica de la Argentina, la vicepresidenta afirmó que "la historia de la convertibilidad es la historia de la dolarización" y marcó que "empezó como terminó: con la captura de todos los depósitos".
"Estamos todos discutiendo lo que fracasó hace 20 años. La bomba explotó en la cara de 40 millones de argentinos, en las plazas, en la desocupación y en la captación. Nos dijeron que un peso era igual a un dólar, fue la dolarización de la economía. Significa que primero hubo que capturar todos los plazos fijos en los bancos. Y en virtud de eso, con el plan Bonex, se pudo anunciar la convertibilidad que fue sostenida con los dólares de las privatizaciones y el endeudamiento que la Nación tomaba para que la base monetaria estuviera respaldada", expresó.
Recordó que con la convertibilidad de los '90 "no solamente estallaron los patrimonios de los que tenían ahorros en los bancos, sino que también estuvieron a punto de fundirse las principales empresas argentinas".
Acto seguido, se preguntó si es "posible que estemos discutiendo lo que fracasó 20 años antes" y aclaró: "No digo que tengamos nosotros la razón, pero que no me quieran convencer de que tenemos que volver para atrás para solucionar este presente y el futuro".
En este sentido, Cristina cruzó al economista que propone utilizar fondos de jubilaciones para la dolarización. Se trata de Emilio Ocampo, elogiado por el precandidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, por querer utilizar "activos y pasivos del Banco Central y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES", e indicó que muchas de las "principales empresas argentinas" tienen acciones en ese fondo.
"Quieren transferir el Fondo de Garantía de los jubilados. Tiene muchos bonos pero tiene otras cosas. Tiene participación accionaria de las principales empresas argentinas", apuntó la titular del Senado en referencia a una nota que publicó Infobae con Ocampo defendiendo la dolarización en la Argentina.
En la misma dirección, aclaró que "la inflación no para con la dolarización" y puso como ejemplo lo que sucede en Ecuador, que carece de una política monetaria.
"Somos un país industrial, con energía nuclear. Si vemos lo que pasa en Ecuador, la inflación no para con la dolarización. Como no emite moneda, no hay posibilidad de tener una política monetaria, como la tuvimos con el Covid para hacer frente a los gastos de salud y vacunas", resaltó.
Al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo calificó como inflacionario porque "es una política enlatada que se aplica como una receta monotemática a todos los países", por lo que llamó a "revisar las cláusulas" de ese acuerdo porque es el gran problema actual de la Argentina. Y de inmediato aclaró que eso no significa que haya que dejar de pegarle.
También afirmó que en el futuro "va a haber que discutir que las sumas que se paguen al FMI estén atadas con un porcentaje al superávit comercial".
En otro párrafo de su alocusión, Cristina indicó que "todos hacen competencia a ver quién es más malo y quién va a ajustar más", en referencia a la oposición, y preguntó: "¿En serio creen que es viable una Argentina así?".
"Estaba mirando un artículo del jefe de Gobierno porteño (Horacio Rodríguez Larreta) que dijo que hay que hacer una brutal desregulación económica como la de (Domingo) Cavallo. ¿Qué es lo que quieren hacer con el país y la sociedad?", cuestionó la vicepresidenta al tiempo que llamó a sentarse "en una mesa" para ver "cuánto pone cada uno" y pidió "simplificar tributariamente".
Kirchner reconoció que en sus dos mandatos tuvo numerosas "corridas cambiarias" pero destacó que no impactaron porque el Banco Central intervino en el tipo de cambio, una medida que "hasta esta semana" no se podía aplicar porque el acuerdo con el FMI "lo prohibía".
"Sentados sobre las reservas, con la administración del tipo de cambio, las pudimos sofocar", sostuvo, al contraponer con el contexto actual previo a la modificación de los términos del acuerdo con el FMI, aunque aclaró que "no se trata de personas" sino que hay que "construir programas de gobierno".
Advirtió que "el problema de querer gobernar y conformar a todos es que terminás enojando a todos", al criticar que se hayan perdido reservas del BCRA por pagar la deuda privada de las empresas.
"Tuvimos un superávit de 45 mil millones de dólares en diciembre de 2019, que se fue en pago de deuda de empresas privadas. No debió haber salido ese dinero. ¿Quién va a prestar miles de millones de dólares en el exterior si no están apalancados con una garantía? Se podría haber evitado", recalcó.
En una de las instancias más enfáticas de su charla y casi sobre el final, subrayó la necesidad de convocar y sentarse con todas las fuerzas políticas: "No a ver si va a haber flexibilización laboral o educación pública gratuita o no gratuita, sino para avanzar en un acuerdo en materia económica para que el país funcione normalmente y no sea un parto cada elección y un drama cada movimiento cambiario en Argentina".







