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Análisis y opinión

El malquerido Marcos Peña vuelve camuflado como asesor externo de la Vidal

Marcos Peña ha vuelto al ruedo de la coalición opositora donde es malquerido por varios sectores. Se presenta como "asesor externo". No le creen

El gurú Jaime Durán Barba cree que Marcos Peña (44 años, licenciado en Ciencias Políticas) es uno de los políticos más brillantes que existen en la Argentina. El ecuatoriano suele exagerar, tiene aciertos y despistes. Lo concreto es que Peña ha vuelto al ruedo. Con ironía, sus críticos (que no son pocos) lanzan en las redes sociales frases como: "con lo bien que le iba en la consultoría privada. Seguí asesorando en Brasil, macho".

Peña afirma que ahora sólo es "asesor externo" de María Eugenia Vidal y que él ha acudido ante el llamado de la dama, no al revés. Muchos suponen que eso quiere decir que no se va meter en el manejo de la campaña de la coalición opositora. Suponen mal, así responden varios lenguaraces del corazón político del PRO donde Peña no dejó muchos amigos del alma. Más de uno se ha puesto en guardia.

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Nacido en Buenos Aires, Peña vivió su infancia en los Estados Unidos donde sus padres se habían radicado. Volvió al país al comienzo de la adolescencia e hizo su carrera universitaria en la universidad privada Torcuato Di Tella. De esos años resalta un dato curioso: su primera participación política fue como voluntario en la campaña presidencial de José Octavio Bordón en 1995, que el ex gobernador de Mendoza perdió contra Carlos Menem. Otra curiosidad: Peña y la exvicepresidenta Gabriela Michetti se conocieron al trabajar juntos en la Secretaría de Comercio Exterior de la Nación, durante el menemismo, cuando el padre de Marcos, Félix Peña, era su titular.

Santos trolls

En Juntos por el Cambio son legión los que recuerdan que cuando fue jefe de Gabinete de Macri y tuvo mucho poder tomó medidas de maneras despóticas sin tener en cuenta a los demás sectores del entonces oficialismo. Ignoró a radicales, a las huestes de la Carrió y a peronistas republicanos. Confiaba más en los trolls. Sin embargo, tampoco se puede olvidar que Peña fue el estratega de la campaña que llevó a Macri a la presidencia en 2015.

Cuando Macri era presidente no dudó en definir a Marcos Peña como "mis ojos, mis oídos, soy yo". Ese rol, que puede haber sido provechoso para el ex presidente, no lo fue para una vasta legión de otros dirigentes de Cambiemos que fueron raleados.

No nos engañemos: nuestro personaje no ha dejado buenos recuerdos en numerosos dirigentes. En los pasillos del PRO algunos buscan reinterpretarlo al asegurar que Marcos Peña "ha hecho autocrítica". Entre ellos está María Eugenia Vidal que ha aceptado ser "apuntalada" por Peña, con la bendición, claro, de Horacio Rodríguez Larreta.

¿También pensará Peña que Macri "ya fue" y que no hay ninguna chance de "segundo tiempo" para el ex inquilino de la Casa Rosada?

Ninguneada

Cuando Vidal fue gobernadora bonaerense tuvo varias diferencias de táctica electoral con quien era el principal estratega de Macri, pero por disciplina partidaria optó por tragarse varios sapos. En efecto, Peña la ninguneó. Y terminaron distanciados, aunque ella lo disimuló con tacto.

Peña le vetó a Vidal la posibilidad de que pudiera competir por la Presidencia en 2019 (el famoso Plan V) cuando estaba cantado que a Macri no le iba a alcanzar para una reelección tras la crisis que se desató en 2018 por la imposibilidad de seguir pagándole al FMI.

Difícil olvidar que Peña combatió sin pausa las ideas de dirigentes de Cambiemos que venían del peronismo, como Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, quienes buscaban una apertura hacia el peronismo no kirchnerista para ampliar la base de sustentación y la gobernabilidad de esa coalición.

Embroncados

En las redes sociales también se han reiterado por estos días los mensajes en contra de la reaparición de Peña. En algunos de ellos le dicen a Vidal que no entienden qué le puede aportar ese tipo, otros le advierten que es un riesgo tenerlo cerca suyo, y no faltan los que creen que Peña y Durán Barba fueron los responsables de los errores de Macri.

Lo concreto -así les disguste a varios- es que la presencia de Peña se ha hecho sentir. Vidal ha endurecido su discurso, que para el gusto del asesor externo estaba muy endulzado.

Igualmente, los publicistas y encuestadores de Horacio Rodríguez Larreta han sido anoticiados de que el ex jefe de Gabinete nacional no comparte la forma en que están trabajando y que ya habría hecho propuestas para hacer mutaciones en la campaña de la Ciudad de Buenos Aires.

Habrá que ver cómo manejan esa bronca latente que se respira en el aire de la coalición opositora, justo en este momento en que deben cuidarse como de orinarse en la cama.

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