Basados en un análisis que se le pidió al Instituto de Estudios de la Realidad de América Latina (IERAL) de la Fundación Mediterránea, el Consejo Empresario Mendocino (CEM) resaltó la carga impositiva que tienen las empresas en la provincia y lo nocivo del impuesto de Ingresos Brutos que afecta en todas las etapas de la cadena productiva, pero impacta aún más en las pymes.

A partir de esa ratificación y tras comparar cómo se comporta ese impuesto en otras provincias, en donde es significativamente menor en varias actividades, le proponen al Gobierno de Rodolfo Suarez bajarlo a cambio de la generación de empleo privado registrado, que aseguran, está estancado en Mendoza desde hace más de 10 años "para amortiguar la difícil situación en la que se encuentra desde hace varios años la economía provincial en general, y la evolución del empleo privado formal en particular".

A la hora de desnudar lo perjudicial de los Ingresos Brutos, desde el CEM aseguran que "genera efectos adversos sobre la actividad económica ya que aumenta el precio pagado por los consumidores y reduce tanto el precio recibido por las empresas como la producción". Pero además como debe pagarse en cada venta, independientemente de si es un insumo o un bien final, "la carga final del impuesto depende del número de etapas de ventas que tenga cada sector y genera un efecto cascada o mochila".

Por tanto, aseguran los empresarios que "la acumulación de Ingresos Brutos pagados en las distintas etapas de ventas potencia tanto los precios como los costos y esto reduce fuertemente la competitividad de la economía y alimenta obviamente la informalidad". En este contexto, las que más sufren este impuesto son las pequeñas y medianas empresas, ya que "las pequeñas empresas no están integradas y por lo tanto sufren el traslado de todos los Ingresos Brutos en las etapas anteriores.

Pero además, entre los múltiples argumentos negativos de estos impuestos, aparecen los efectos que tienen también sobre las exportaciones que resultan afectadas negativamente ya que por un lado, no reciben reintegro por los impuestos a los Ingresos Brutos pagados en sus insumos y por otro lado, porque este gravamen no existe en otros países competidores de las exportaciones mendocinas.

Por si faltase algo, cabe recordar que al gravar un porcentaje sobre las ventas, este impuesto no discrimina entre las empresas que ganan o pierden dinero.

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El sector del comercio también se vería beneficiado por la reducción de Ingresos Brutos, como propone el Consejo Empresario Mendocino.

El sector del comercio también se vería beneficiado por la reducción de Ingresos Brutos, como propone el Consejo Empresario Mendocino.

Los beneficios de reducir este impuesto

Entre los efectos económicos que generaría reducir Ingresos Brutos, al nivel de otras provincias que compiten con Mendoza, desde el Consejo Empresario enumeraron que mejoraría el poder adquisitivo de los consumidores, subiría la producción porque bajarían los costos y paralelamente mejoraría la rentabilidad de las empresas.

Entre los rubros que suben su producción figuran con un notorio incremento las empresas dedicadas al transporte de carga, la producción de vino como es el caso de una pequeña bodega, el comercio y el restaurant, la construcción e incluso la producción de frutas como el durazno y la ciruela.

Cómo se generaría más empleo genuino

Ante este impuesto distorsivo, que además es más alto en Mendoza que en otras provincias con las que compite, la propuesta del Consejo Empresario Mendocino radica en que la baja se de "con la condición de generar empleo privado formal, clave para que la política de Ingresos Brutos tenga efectos positivos, duraderos pero también inmediatos sobre los elevados niveles de pobreza que presenta nuestra provincia".

Sin embargo, admiten, que cualquier propuesta que se realice sobre Ingresos Brutos además de asegurar los efectos positivos e inmediatos sobre la actividad económica "también debería contemplar el objetivo de no generar fuertes desequilibrios en las cuentas fiscales de la provincia.

Para eso proponen:

  • Reducir las alícuotas al nivel de las provincias ”relevantes” (competidoras de Mendoza en cada actividad económica).
  • Las menores alícuotas serán efectivas solamente para aquellas empresas que tomen nuevos empleos (netos) registrados y los fondos de las menores tasas de Ingresos Brutos deberán ser usados exclusivamente para pagar parte o todos los costos laborales de los nuevos empleos.
  • Las nuevas alícuotas de Ingresos Brutos deben ser implementadas en forma progresiva a lo largo de 4 años y acompañadas de un desempeño ordenado y prudente en el gasto público.

Según la proyección que hicieron los empresarios, de aplicarse esta propuesta en el primer año de rebaja se podría llegar a generar hasta un poco más de 2.500 puestos laborales formales en el sector privado de la economía de Mendoza, y en 4 años, ese número treparía a 11.000.