Arnaldo Bocco fue presidente del Banco Central durante el kirchnerismo, y es quien asesoró a Alberto Fernández para que propusiera una fuerte baja de los intereses de las Leliq. Este martes vino a Mendoza para reunirse con el equipo de Anabel Fernández Sagasti y darle los lineamientos económicos que tendría un eventual gobierno de los Fernández.
El especialista opinó sobre cómo cree que se debería dar una reactivación de la vitivinicultura y de las economías regionales en su conjunto.
"Hay que reactivar el sector petrolero y vitivinícola, porque hay un mundo que se ha perdido. El vino industrializado de alto valor que perdió Argentina, se lo ganaron Australia, Sudáfrica, Portugal o Nueva Zelanda, o cualquier competidor de ese mercado. Nosotros hemos perdido mercados de poder adquisitivo creciente porque no tenemos las condiciones que permiten salir competitivamente a ese mercado" comenzó marcando el economista, quien aseguró que para él es "necesario establecer un mecanismo de compensaciones que permita tener ayuda para el exportador y salir a buscar mercados internacionales, con un sistema crediticio que esté apuntado a financiar la producción, algo que no es fácil en la Argentina".
Bocco ejemplificó la crisis que atraviesan las economías regionales con la situación de la industria láctea: "Ha bajado casi el 40% de la producción de leche fría en tambo, por lo que cerraron miles de tambos", remarcó.
Para el asesor de Alberto Fernández, parte de las causas de esta crisis radica en que el gobierno de Mauricio Macri no piensa en la producción: "Piensa en una economía desarmada con relación al aparato industrial. De hecho cuando los industriales iban a ver a Macri, les decía: 'bueno cambiá tu actividad, dedicate a otra cosa' y cuando le decían ¿qué con los obreros?, él respondía 'bueno que pasen de la industria tal a cuidar abuelos'".
Con la lupa en la economía
Varios analistas políticos han sostenido en el último tiempo que la estabilidad del dólar le permitió a Macri crecer en intención de voto, porque traslada tranquilidad a los mercados. Sin embargo, para Bocco, esto es relativo.


