La Cámara de Diputados está lista para sancionar de uno de los proyectos insignia del Gobierno, que cuenta con las bancas para celebrar su primera victoria legislativa del 2022. El despacho obtenido en las últimas horas dispuso que este miércoles a las 10.30 se diera la votación final para la Boleta Única, la norma que agitó las discusiones del último mes. La oposición e incluso el Pro -aliado del oficialismo- criticaron varios aspectos de la reforma electoral, que fueron sostenidos por una férrea defensa del ministro Ibáñez y un puñado de legisladores. Mendoza se encamina, a partir de ahora, a tener un sistema más parecido a los que rigen en Córdoba y Santa Fe.
Diputados aprobará la reforma electoral de Suarez y cambiará la forma de votar en Mendoza
El proyecto prevé que no haya más cuartos oscuros, sino una separación por medio de tabiques que posibilitará a dos o tres personas votar al mismo tiempo. Lo harán a través del instrumento que debuta: un papel que contendrá a lo ancho a todas las fuerzas políticas que se presenten en una elección y que, de manera vertical, ofrecerá los nombres de los distintos candidatos en cada espacio. El modelo que mostró el gobierno mide aproximadamente 80 centímetros, aunque podría ser incluso mayor, dependiendo de lo amplia que sea la oferta electoral de cada sufragio.
El camino para el oficialismo fue difícil. Casi todo el arco político le señaló a la UCR que estaba impulsando algunas ideas que contrariaban el espíritu de la norma, como el casillero para elegir la lista completa y la consolidación de las colectoras, una herramienta que el propio Cambia Mendoza ha combatido, tanto al prohibirlas durante la gestión Cornejo como al intentar impugnarlas en las últimas elecciones.
Además, se sumó un intercambio de opiniones sobre si este nuevo formato debía aplicarse siempre, o sólo en las votaciones que fueran desdobladas de la Nación (es decir, en aquellas que se celebren en fechas distintas). Para esto, la propuesta que hicieron algunos legisladores fue que hubiesen dos urnas: una para boleta única con categorías locales y otra para las listas separadas o partidarias de los candidatos nacionales. Lo más importante de esos tres puntos fue sostenido por el oficialismo tal como salió de la norma original.
A principios de febrero el texto desató acalorados debates en comisiones. Tras dos cuartos intermedios, la Cámara Alta lo aprobó con la disidencia del peronismo, que en un principio iba a votar en favor, y después decidió torcer ese rumbo, anunciando que la idea del Gobierno era "casarse con la lista sábana", ya que no se habían oído sus propuestas. Fundamentalmente, se referían a la idea de bajar el casillero del "vote todo" al final de la boleta para que fuera una opción secundaria (al menos desde lo visual) y no lo primero con lo que se encontrara el votante al tener el papel en sus manos. Al igual que en esa sesión, el Gobierno no necesita de apoyo opositor para sancionar la ley.
Las últimas discusiones
Se espera que las de este miércoles sean las críticas finales del arco opositor a las controversias del proyecto. Aunque a algunos legisladores los sobrevoló el plan de tejer alianzas y volver a plantear reformas para que el texto regrese a Senadores, la posibilidad parece lejana y probablemente se repita el cuadro de este martes en la comisión de Asuntos Constitucionales: aportes o intentos de cambio que no transformarán el despacho ya aprobado.
Justamente, los dardos finales que se escucharon en el anexo de la Cámara de Diputados fueron desde las modificaciones puntuales a la crítica general sobre el espíritu de la norma. En ese sentido, por ejemplo, el diputado Mario Vadillo dijo que no se valoraban las ideas de la oposición a la hora de discutir.
"Así como ustedes dicen que nosotros subestimamos al votante por pedir que la boleta sea más clara, nosotros percibimos que nos subestiman a nosotros, que estamos en la política y vemos las ventajas que se están sacando", le espetó al ministro Ibañez en la reunión de comisiones. "Cuando vemos el ahínco con el que van por el voto único; cuando vemos que el gobernador encabezaba la boleta (en 2021) aún siendo candidato suplente, sabemos que quieren retomar el arrastre de la lista sábana", cerró.
Entre otros aportes, el diputado Guillermo Mosso (Demócratas en el Frente) dijo que debería especificarse el color y el tipo de trazo que tendrán las lapiceras encargadas de hacer las marcas en cada candidatura. Más allá de las confusiones que pueda haber, se ha especulado con que punteros políticos pueden hacer uso de distintos tipos de demarcaciones o tonos de bolígrafo para luego verificar, con esas particularidades, si se cumplió un objetivo del clientelismo político.
De todos modos, eso está prácticamente descartado, porque serán los presidentes de mesa los que otorguen un único tipo de lapicera para elegir a los candidatos. Está en el artículo 8 de la ley que se vota este miércoles y que tiene la aprobación asegurada.





