Recambio legislativo

Cornejo quedó a un paso de ser presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en el Congreso

El electo senador nacional tendría el respaldo de los dos sectores del radicalismo y del PRO. De esta forma conservaría la visibilidad que le dio ser el presidente de la UCR

En medio de rupturas internas en el bloque de Diputados de la Nación, el senador nacional electo y saliente presidente de la UCR, Alfredo Cornejo está a las puertas de convertirse en el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en el Congreso de la Nación, ya que contaría con el aval de los dos sectores mayoritarios del radicalismo y también el respaldo del PRO.

Las palpables divisiones en el bloque de Diputados de la UCR, que devinieron en que ese bloque se partiera en dos -los que responden al legislador cordobés Mario Negri, y los enrolados detrás de la figura de Martín Lousteau- no se respiran en la Cámara de Senadores, en donde Cornejo reuniría todas las voluntades para liderar el mayor interbloque de la oposición. Tener ese cargo no es menor para el mendocino, ya que le asegura una silla en la mesa de la conducción nacional de Juntos por el Cambio.

Si bien eso ya está acordado y hay quienes en off lo dan por hecho, es de esperar que se oficialice el próximo jueves cuando asuman las nuevas autoridades del Congreso de la Nación.

Para llegar a ese acuerdo, en los últimos días hubo decenas de reuniones que mantuvieron a Cornejo anclado en Buenos Aires, negociando esa unidad a la que sólo se llegaba con el respaldo de los legisladores y referentes que responden al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien se encamina a ser el próximo presidente del partido y sería el elegido en la Convención nacional del 17 de diciembre.

En el radicalismo local entienden que llegar a la presidencia del interbloque es un logro para Cornejo. Con ese cargo se asegura una vocería política, que es lo que perdería en los próximos días cuando deje de ser el presidente del radicalismo, y le daría la invaluable chance de tener la última palabra en las sesiones de la Cámara Alta.

A la par el mendocino mantendría gran parte del peso específico político que tiene hoy, y la visibilidad mediática necesaria para conservar sus aspiraciones presidenciales para el 2023.

Un bloque partido que debilita hacia adentro y hacia afuera

Las divisiones y las amenazas de rupturas de Diputados nacionales radicales que se avizoraban la semana pasada, cuando Mario Negri ya confirmaba que sería el próximo presidente del bloque de Diputados, finalmente se concretaron este lunes con el anuncio de que ese bloque se partía en dos.

Del otro lado aparece un sector de dirigentes alineados detrás del senador Martín Lousteau, que integrarán un nuevo espacio denominado "UCR-Evolución", presidido por el cordobés Rodrigo De Loredo, quien asumirá a su cargo el 10 de diciembre y que viene de ganarle en las PASO a Negri.

https://twitter.com/rodrigodeloredo/status/1467858098824040453

Así de los 44 legisladores del radicalismo, 12 estarán en ese nuevo espacio y en un comunicado expresaron las razones de la ruptura: "Hemos tomado esa decisión porque no estamos de acuerdo con que se repitan las mismas vocerías que vienen expresándose en nombre del partido desde hace décadas. No es una cuestión de nombres sino de representación social. Los argentinos deben ver su voto reflejado en la conformación de los bloques y en la distribución de roles en las cámaras" explicaron.

Sin embargo, puertas adentro del radicalismo entienden que esta división los debilita hacia el interior del partido, y también hacia afuera. "Es un error, porque quien eligió votar a Juntos por el Cambio pretende una oposición unida, pero acá entran a tallar también algunas pretensiones personales de cara al 2023", remarcan varias voces en off.