Al igual que hizo en los tres fines de año desde que asumió como gobernador, Alfredo Cornejo desechó una vez más la posibilidad de indultar o condonarle la pena a los convictos locales. Días atrás llegaron a la Subsecretaría de Justicia 15 cartas de presos que pedían el beneficio, pero ninguno lo recibió.
Hasta el 2008, en los días previos a fin de año, los internos de las cárceles locales esperaban expectantes a que se activasen los micrófonos de los penales porque sabían que para esa fecha se les comunicaban quiénes serían los beneficiarios de indultos y rebajas de penas que solían firmar los gobernadores.
El último en hacerlo ese año fue Celso Jaque, quien dio 30 conmutaciones de pena a condenados por asesinato, robo agravado con reincidencias, secuestros extorsivos y falsificación de documentos, lo que le valió duras críticas de varios legisladores. Desde entonces, eso ya no sucede.




