El mendocino parece ya haber elegido a su candidato a presidente. La mayoría de los analistas y encuestadores consultados coinciden en que en estas tierras en el balotaje se impondría Javier Milei, que ya sorprendió en las PASO y se afianzó en las generales con más del 43% de los votos.
Cómo funcionará en el balotaje el "voto descarte" desde la mirada de tres consultores
Sergio Massa seguramente crecerá para superar aquellos casi 24 puntos que cosechó en los comicios de octubre, pero en principio no le alcanzaría para revertir la última derrota en Mendoza, ni para pintar la provincia del color de Unión por la Patria.
Habrá que ver cómo pesa y si incide en el voto de los mendocinos su visita de este viernes, cuando firmó una asistencia del Gobierno Nacional de $3.500 millones para los afectados por el viento Zonda y los incendios que provocó y prometió aplicar en cada comuna el programa de Ciudades Seguras.
Al parecer esa tendencia ya marcada en las urnas, sumado a que el resultado de Mendoza no incidiría demasiado ni sería desequilibrante por el bajo peso que tiene en el padrón electoral (sólo representa el 4%), hizo que ninguno de los tres encuestadores consultados haya decidido hacer una medición provincial. Sí, uno de ellos ha encarado una encuesta nacional cuyo resultado se conocería después del debate.
Ahora claro, la mira de los encuestadores y analistas está puesta en tratar de explicar cómo se repartirán esos más de 30 puntos que suman los que votaron a Patricia Bullrich, a Juan Schiaretti o a Myriam Bregman, todos los que se quedaron afuera del balotaje.
Y para eso deben definir cómo funciona una particular forma de votar que surgirá en el balotaje: el voto descarte.
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Qué pesa más a la hora de descartar uno u otro candidato
"Esa persona que en las elecciones generales votó por convicción a alguno de los tres candidatos que quedaron afuera del balotaje, ahora votará negativamente. Es decir votará a un candidato que muy probablemente no lo convence, pero lo hará pensando sólo en evitar que gane el otro que le desagrada más", explica la consultora Martha Reale, titular de Reale Dalla Torre, a hora de definir cómo funcionará el voto descarte.
El experimentado encuestador Elbio Rodríguez también coincide en que la motivación de ese votante, que se ve encorsetado en la dicotomía de tener que elegir entre uno y otro, en gran medida será negativa.
"En la última encuesta que hicimos notamos que ambos candidatos tenían una imagen negativa que superaba el 30% y que se consolidaba en aquellos que por un lado temían que las medidas de Javier Milei pudieran beneficiar sólo a las clases más altas, y que pensaban que Sergio Massa no podría generar un cambio en un posible gobierno porque seguiría atado al kirchnerismo. Eso nos lleva a pensar que ese elector que no los votó ahora buscará una alternativa que para él será negativa", remarca Rodríguez que en el último tramo ha encuestado para diversos frentes y partidos políticos.
Para Roberto Stharinger, el presidente de Sociolítica Consultora que viene de hacer encuestas pedidas por el Gobierno y por la UCR, en el voto del balotaje tendrá un fuerte peso el componente ideológico y otro tanto el voto orgánico. Él sostiene que en ese voto descarte el elector priorizará a aquel candidato que en algo se acerque ideológicamente al candidato que priorizó en su primera elección.
"Yo creo que en esta instancia pesará lo ideológico y lo orgánico. Para dar un ejemplo, el votante mendocino que eligió a Patricia Bullrich, es un votante que probablemente votó a Cambia Mendoza y se ubica ideológicamente como un votante de derecha y es muy probable que ahora vuelva a elegir a quien se acerque más a esa mirada. En cambio el votante que eligió a Schiaretti, puede que no se identifique con el kirchnerismo, pero en esta instancia que ya es dicotómica votará ideológica y orgánicamente y es de esperar que se incline por el candidato peronista".
Para pasar en limpio entonces, para Stharinger ese peso ideológico hará que ese 25,8% que logró Patricia Bullrich en Mendoza se reparta en un 70% a favor de Javier Milei y el 30% restante podría respaldar a Massa o volcarse a votar en blanco.
En contrapartida, de los más de 4,3% que cosechó Schiaretti en estas tierras, un 80% orgánicamente votará a Massa y el 20% podría votarlo a Milei.
Con la misma lógica es de esperar que otro tanto aporten también a Massa los del 3,4% de los votos de izquierda que eligieron a Bregman.
Cuánto incide el respaldo de Macri y cuánto esconder a Cristina
Detrás del respaldo de Patricia Bullrich y Luis Petri a la candidatura de Javier Milei, estuvo y está la mano del ex presidente Mauricio Macri, que desde aquel gesto parece haber cobrado centralidad en la campaña del libertario, al tal punto que hay quienes leen que él incide en el moderamiento de Milei, lo que hace que los votantes más fanáticos de la Libertad Avanza frunzan el ceño y hasta haya algunos legisladores electos que decidieran dar un portazo descontentos con ese acuerdo electoral.
Ahora, a 11 días de ese respaldo, que disparó fuertes críticas de los socios radicales de Juntos por el Cambio, algunos más cercanos a Massa y otros levantando la bandera de la neutralidad, hay quienes dudan de que el apoyo de Macri le termine generando a Milei el caudal de votos que necesita para imponerse.
"No tengo la certeza de que Macri tenga, al menos en Mendoza el peso suficiente como para inclinar la balanza. En las últimas mediciones Macri medía casi lo mismo que Cristina Kirchner, son figuras que tuvieron peso pero que lo fueron perdiendo con las mutaciones del voto. A eso hay que leerlo bien", dudó Elbio Rodríguez.
En el análisis de cuánto pesan las figuras de los ex presidentes en estas elecciones, Stharinger también coincide en que la estrategia de Sergio Massa de sacar de escena a Cristina Kirchner y sus acólitos sí puede resultar efectiva.
"Por un lado desbarata el ataque discursivo de los que quieren terminar con el kichnerismo, le sirve para convocar a una unidad y además le sirve para consolidar su propio ismo, el massismo. Yo creo que un error de la campaña de Bullrich fue atacar al kirchnerismo porque subía al ring a alguien que no estaba, o que en todo caso estaba en las sombras, pero así subiéndolo al ring era tirar golpes a una sombra, y eso lógicamente desgasta".







