Fue una semana dura para el Frente de Todos, y este sábado por la mañana dos de sus referentes más importantes en la provincia, el diputado nacional Adolfo Bermejo y el senador provincial Lucas Ilardo, se mostraron juntos en lo que se interpreta fácilmente como una muestra de unidad en medio de rumores de ruptura.

Y es que Bermejo, miembro conspicuo del llamado "peronismo tradicional" de Mendoza no sólo compartió mesa con el camporista Ilardo, sino que afirmó mantener con él "una relación de amistad muy linda".

"Cada tanto nos juntamos con Lucas. Hicimos un repaso de lo sucedido en la Nación; un análisis de la situación del país, cuidando siempre a Mendoza. Es decir, viendo de qué manera repercute lo que pasa a nivel nacional sobre la provincia", contó Bermejo ante la consulta de UNO.

Más allá de la dimensión personal, Bermejo no negó el contenido político del encuentro. "Siempre en el marco de la unidad y la convivencia, la idea es fortalecernos como partido cumpliendo con responsabilidad el rol de oposición que nos toca acá. Somos legisladores provinciales, nacionales, militantes e intendentes tratando de preservar la unidad del peronismo".

Interpretar una foto

Al promediar marzo, y con la autorización para acordar con el Fondo Monetario Internacional ya aprobada en el Congreso, la administración de Alberto Fernández pareció haber logrado uno de sus objetivos. Sin embargo, la publicación de dos documentos enfrentados calentó los ánimos en el FdT.

Por un lado, un grupo de referentes difundió "La unidad del campo popular en tiempos difíciles", un análisis en clara defensa del Presidente que de algún modo admitía la presencia de expresiones moderadas dentro de la fuerza.

El escrito es un pedido para que no haya ruptura:

"(El presente contexto) podría terminar en un proceso de alta fragmentación. Donde eso ocurra -y esta es nuestra principal preocupación- habrá un camino expedito para el retorno del neoliberalismo, seguramente en una versión acentuada y con mayor potencia destructiva, más allá de las formas que asuman coyunturalmente las candidaturas. En un momento de alto cansancio y desgaste social por crisis profundas, la política transformadora necesita evitar que esos debates aparezcan como desconectados de ese malestar".

En tanto, un ala más ligada a Cristina Fernández presentó el texto titulado "Moderación o Pueblo", que contenía una respuesta:

"¿Queremos la unidad? Por supuesto que sí. Unidad como concepto estratégico. Para que sea posible, es necesario dotarla de sentido; dejar que aparezca lo que ha estado y sigue estando por fuera de ella: las políticas que le dieron origen; la memoria histórica que la habilita”.

La crítica apuntaba a la dirección del gobierno nacional, poniendo en la mira la orientación de sus políticas y su relación con las clases populares. En esa cincha, se identificaba a los peronistas "moderados" como un vector de derecha, frente a La Cámpora y otras organizaciones que se situarían a la izquierda. En el medio, los tironeos.

Semejante intercambio hizo que muchos auguraran un quiebre en el gobierno, hecho que hasta ahora no se ha verificado.

Más imágenes de unidad en el Frente de Todos

El retrato de ambos mendocinos, además, se hilvana con otros gestos de unidad. Como si al recalentamiento de las discusiones le hubiera sucedido la necesidad de "bajar un cambio".

anabel fernandez sagasti santiago cafiero.jpg
Anabel Fernández Sagasti y Santiago Cafiero en una foto que apunta inequívocamente a mostrar unidad.

Anabel Fernández Sagasti y Santiago Cafiero en una foto que apunta inequívocamente a mostrar unidad.

El miércoles, el canciller Santiago Cafiero -vinculado al entorno del presidente Fernández- publicó una imagen junto a la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, cercana a Cristina.

"Me reuní con la senadora Fernández Sagasti, presidenta de la Comisión de Acuerdos del Senado e integrante del grupo parlamentario de amistad con Chile. Dialogamos sobre la necesidad de fortalecer los corredores bioceánicos y los signos positivos de sintonía dentro del Mercosur", relató Cafiero en su perfil de Twitter. Pero todos entendieron el subtexto: la unidad sigue, a pesar de las diferencias.

Fue justo antes del Día de la Memoria, fecha que muchos conjeturaban utilizaría Cristina para enviar una nueva carta y sacudirle el suelo a Alberto. Lo cierto es que no pasó y Nación procura organizar los meses que vienen, ya con las elecciones 2023 en el horizonte y habiendo despejado momentáneamente los nubarrones que traían los vencimientos de deuda.