La quinta de Olivos fue sede de un brindis de fin de año que reunió a Alberto Fernández con diputados oficialistas de todo el país, en lo que no es difícil interpretar como un intento de fortalecer al Frente de Todos tras muchos meses complicados. Y entre los presentes hubo varios mendocinos que este martes compartieron impresiones sobre los acuerdos que el mandatario considera indispensables para el 2022.
Alberto pidió a diputados mendocinos del PJ que fortalezcan consensos con la oposición
"El encuentro con el presidente Alberto Fernández giró en torno a la necesidad de arribar a consensos con los bloques de la oposición que tienen posiciones racionales. La falta de acompañamiento al presupuesto -la política de programación económica más importante que tiene un país- demanda volver a pensar las estrategias en materia de política fiscal que llevará adelante nuestro gobierno", contó la diputada sanrafaelina Liliana Paponet en diálogo con Diario UNO.
En ese sentido, los diputados locales salieron con el mandato de acercar posiciones con espacios "permeables" del Congreso, por fuera de los opositores más duros.
Es que los legisladores mendocinos coinciden en que la no aprobación del presupuesto implica una reestructuración de las cuentas de la provincia y "la pérdida de importantes recursos", entre los que mencionan, por ejemplo, un incremento del 70% del Fondo Compensador del Transporte que tenía que llegar a estos pagos y recursos por 7.126 millones de pesos en concepto de coparticipación.
Trascendió que durante el concurrido cónclave de lunes a la noche no se pudo utilizar celulares -había funcionarios y más de 120 legisladores-, pero con el transcurrir de las horas algunos de los presentes deslizaron detalles de lo que se conversó puertas adentro. Así, se supo que estuvieron Máximo Kirchner y Sergio Massa, entre otros referentes. El ex gobernador de San Juan, José Luis Gioja, fue el primero en tomar la palabra. Y, desde luego, también le llegó al turno al presidente.
Lineamientos para el año que comienza
Otras fuentes consultadas indicaron que Alberto se centró en "poner el ojo de la política en los problemas de la gente de a pie", con el eje en conservar la iniciativa.
Paponet lo sintetizó así: "El Presidente se refirió a los esfuerzos llevados adelante en la recuperación de una Argentina productiva, pujante, que sume valor agregado a las riquezas naturales a lo largo y a lo ancho de este país. La agenda que nos pidió impulsar es esta: recuperación de puestos de trabajo y crecimiento del salario real".
Tal vez esta visión "pragmática", en sintonía con preocupaciones concretas, sea una de las marcas de estilo después de una pandemia en la que el discurso sanitario fue el protagonista.
A la hora de juntar las copas, el gran número de comensales hizo difícil sintetizar un único deseo. Entre los temas recurrentes, sin embargo, figuraron el proceso de recuperación económica, la mirada federal, el fortalecimiento del aparato productivo y los ingresos de las familias argentinas. El manto común, en todo caso, fue la unidad -o la intención de mantenerla-, lo que se reflejó en afiches donde se leía el lema "frentetodismo al palo".




