El presidente Alberto Fernández repudió este lunes el uso de la imagen de la vicepresidenta Cristina Kirchner en una campaña de difamación en la vía pública y lo atribuyó a "esfuerzos por dividir" al Frente de Todos. por lo que aseguró que prácticas de ese tipo "sólo lo comprometen más con la unidad" de la coalición de Gobierno.
Alberto Fernández repudió los carteles contra Cristina y ordenó una investigación
La Casa Rosada también informó que el mandatario dio las instrucciones correspondientes para que se encuentre a los responsables.
"Muchos se empeñan en dividirnos y recurren a las mayores bajezas. Lamento el daño que causan a personas de bien. Sepan que viéndolos actuar, solo me comprometen más con la unidad del FdT", expresó Fernández desde su cuenta de Twitter, en relación CON la aparición de afiches agraviantes contra la vicepresidenta por la adquisición del Estado nacional de las vacunas Sputnik contra el coronavirus.
En el mismo sentido se había expresado la portavoz Gabriela Cerruti, quien por la misma red social afirmó que tanto el Presidente como el Gobierno "repudian terminantemente la utilización de una imagen de la vicepresidenta en carteles de vía pública con insultos y acusaciones".
Cerruti añadió que el Presidente "instruyó que se investigue inmediatamente para encontrar a los autores".
Los carteles
La Ciudad de Buenos Aires amaneció este lunes empapelada con carteles que vinculan a la vicepresidenta con las muertes por Covid-19 y su apoyo a Rusia.
Los carteles, con una foto enorme de la vicepresidenta, tienen una leyenda que dice “Elegiste negocios con Putin en lugar de salvar vidas”. Además, una inscripción en mayúscula que dice "ASESINA" y un código QR que lleva a una página "cristinauta.org", ya dada de baja. “Pronto todos sabrán lo que hiciste” y “No dejaste gobernar. Alberto conducción”, decía la web
En el momento más crítico de la disputa oficialista, el jefe de Estado se vio obligado a responder en público la agresión a su vice. El kirchnerismo todavía le reprocha a Fernández que no cuestionó abiertamente la agresión a piedrazos al despacho de CFK en el Senado el 10 de marzo pasado. Entonces, el jefe de Estado solo le envió un mensaje por teléfono, que su excompañera de fórmula no respondió.




