Una semana antes de que Mauricio Macri anunciara que Miguel Ángel Pichetto será su candidato a vicepresidente en las próximas elecciones, el mendocino y referente del radicalismo Ernesto Sanz había ponderado al entonces opositor por haber defendido al Presidente en Nueva York en el momento de mayor inestabilidad del Gobierno Nacional.
Después de mucho tiempo sin hacer declaraciones públicas, Sanz reapareció el 4 de junio en el Congreso Anual del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, donde volvió a marcarle la cancha al PRO asegurando que "nunca creyó en una coalición".
Sin embargo, la parte del discurso que toma fuerza ahora es otra, aquella en la que hace referencia a Miguel Ángel Pichetto, ponderándolo por haber defendido al gobierno de Macri en Estados Unidos en el momento en el que parecía no haber salida para la crisis cambiaria y económica que atraviesa el país.
Fragmento del discurso de Sanz:
"En 2015 fuimos los que impulsamos el acuerdo. Al peronismo republicano le hubiera venido bárbaro como le vendría bárbaro dentro de algunos meses también.
Hay señores que gobiernan sus provincias que necesitan dos cosas, por un lado cuatro años más para consolidarse ellos y sus poderes, pero además un presidente que esté dispuesto a meter la mano en las reformas estructurales que hace un montón de años en Argentina se tiene miedo de hacer, y este Presidente está dispuesto a hacerlo.
¿Solo lo puede hacer? No, miren cómo nos fue por pretender hacerlo solo, se puede hacer en conjunto. Hay una cuestión emocional y hasta espiritual, un intangible que pesa sobre muchos de nosotros, y es que pertenezcamos a las fuerzas políticas que pertenezcamos, estamos cansados de las frustraciones y los fracasos.
Cuando hace un mes y medio me enteré por los medios de que este señor (por Miguel Ángel Pichetto) había ido a Nueva York, en medio de la peor semana del gobierno de Macri, la peor, donde uno soplaba y se caía, donde los famosos mercados y operadores de los mercados eran los dueños del poder en Argentina porque podían haber volteado a un presidente, este señor fue a decir que el Gobierno estaba haciendo las cosas bien y que había que sostenerlo. ¡Chapeau, es para aplaudir, así arrancan las cosas, es el punto de partida!".




