Por Ariel Cubells
El grave hecho fue denunciado por una prostituta de la Cuarta Sección, quien dijo que la subieron a un auto y la amenazaron con un arma para someterla.
Van a juicio un policía y otro hombre, acusados de abuso sexual
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La resonante denuncia de una mujer en junio de este año que aseguró haber sido raptada y abusada sexualmente por un policía y otro hombre motivó una investigación que actualmente ya tiene a los imputados al borde del juicio oral. Los investigadores ya cerraron el caso y ahora se espera fecha para el inicio del debate.
El uniformado Pablo José Podestá (35) fue imputado de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el uso de arma de fuego, por la intervención de dos o más personas y por ser miembro de la Policía de Mendoza. El otro acusado, Marcelo López (24), amigo del efectivo, recibió la misma imputación, aunque sin el agravante de ser miembro de la fuerza. El policía arriesga una pena de 8 a 20 años de prisión y su cómplice, de 5 a 15. La víctima, una mujer que se dedicaba a la prostitución en la Cuarta Sección de Ciudad, denunció que una noche dos hombres la subieron por la fuerza a un auto y la llevaron hasta una casa; allí la amenazaron con un arma y después la violaron. Tras la denuncia comenzó una investigación y los pesquisas fueron por este policía y su amigo, señalados por la mujer. El acusado trabajaba en el CEO del Gran Mendoza, aunque había sido trasladado al CEO del Valle de Uco, donde estuvo apenas unos días. Hasta allí fueron los detectives y lo encontraron en Tunuyán, el 15 de julio pasado. Inmediatamente quedó detenido. Horas después se arrestó en Godoy Cruz al presunto cómplice, quien también quedó aprehendido. Las primeras pruebas que arrojó la pesquisa comprometían a los sindicados, que fueron imputados por el fiscal de Capital Carlos Torres. Con el paso de los meses más elementos fueron incriminando a Podestá y a López. La víctima y un testigo reconocieron un Volkswagen Gol como el auto en el que la habrían llevado, y este rodado pertenecía al policía. Además, la mujer abusada fue hasta la casa de López y la identificó como el lugar donde la llevaron y en el interior de la propiedad se encontraron prendas de vestir que la denunciante dijo que eran suyas. Exámenes en sus partes íntimas confirmaron las lesiones por los abusos y fluidos hallados fueron cotejados con el ADN de los sospechosos, que arrojó resultados positivos. Estas pruebas fueron claves, además del relato coherente de la víctima, quien también los señaló en fotografías. Con este panorama el fiscal Torres decidió elevar a juicio la causa contra los dos imputados. Ahora los abogados defensores podrán apelar y la Cámara de Apelaciones decidirá. Caso contrario, se fijará fecha de inicio del debate para el 2016. Podestá y López están alojados en la cárcel, el primero en el sector donde se encuentran otros miembros de la Policía procesados, mientras que el segundo está en el pabellón de los acusados por delitos sexuales. El efectivo ya presentaba antecedentes por hechos similares; en 2010 fue imputado por un aparente abuso sexual y en 2011 quedó absuelto de la causa por falta de pruebas. Otras causas►Por robo. El policía es investigado por un presunto robo, ya que cuando fue detenido le encontraron en su auto el arma de un compañero que la había denunciado como sustraída. ►Falsificación. En su vivienda los investigadores hallaron sellos truchos de diferentes médicos que el efectivo Pablo Podestá habría utilizado para presentar certificados en su trabajo.




