Por Julián [email protected]
En noviembre de 2012, Darío Agosti ultimó a Ezequiel Torres al confundirlo, aparentemente, con un ladrón. Tras estar 7 meses preso en San Felipe, al efectivo le dieron arresto domiciliario. En diciembre se inicia el proceso judicial .
Va a juicio el policía que mató a profesor de folclore en Maipú
“Todos los días pienso qué hubiese sido si mi hijo no iba a la despensa esa noche”, dice Nancy Manrique, madre de Ezequiel Torres, admitiendo su tortura diaria. A horas de que se cumpla el segundo aniversario del asesinato del joven, sigue sosteniendo que se trató de “un caso de gatillo fácil”. El policía Darío Agosti lo mató al confundirlo con un ladrón el 11 de noviembre de 2012 y desde entonces la mujer reclama justicia.
La causa está elevada a juicio, y según fuentes judiciales el proceso oral que tendrá lugar en la Séptima Cámara del Crimen arrancará a mitad de diciembre. Una luz para Nancy, que de todas formas no deja de reclamar celeridad.“Creo en la Justicia pero se tienen que apurar, ya están todas las pruebas. Nadie nos va a devolver a Ezequiel. El único consuelo es un fallo ecuánime”, dijo.
La muerte del Pena como le decían, cobró mucha exposición pública, no sólo por la forma en que ocurrió sino también por lo querido que era este profesor de folclore en su Maipú natal.
La historia tiene otro dato detalle que la torna compleja. Las familias del victimario y la víctima viven a tan sólo 15 cuadras entre sí. Agosti cumple prisión domiciliaria y genera en Nancy y Daniel una mezcla de impotencia y dolor. “Para nosotros está con un arresto de privilegio. Asesinó a sangre fría y tiene que hacerse cargo”.
El casoDesde el asesinato hasta hoy, el proceso judicial atravesó las dos partes que tiene estipuladas. La primera que es la investigación penal preparatoria, y la segunda que es la elevación a juicio plenario. El caso sigue caratulado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, a pesar del pedido de la defensa de Agosti de cambiarlo a homicidio culposo en legítima defensa, es decir, sin intención.
Al inicio estuvieron a cargo de la causa el fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay y el juez de Garantías Ariel Spektor. Durante esa primera etapa, Darío Agosti pasó preso 7 meses en el penal de San Felipe. Sin embargo, a partir de lesiones que el imputado sufrió producto de riñas, se le concedió la domiciliaria.
El hechoEn la noche del domingo 11 de noviembre de 2012, Ezequiel Torres fue asesinado al ser confundido con un ladrón. El docente ingresó a un almacén propiedad de la madre de Agosti, junto a su pareja Macarena Stocco. En ese momento, dos delincuentes irrumpieron en el local. La dueña de la despensa forcejeó con uno de los ladrones, disparó un arma y alertó a su hijo y policía rural Dario Agosti para que bajara a socorrerla. Los malvivientes alcanzaron a abandonar el lugar. Cuando Darío entró al local se encontró con Ezequiel (tenía 22 años), a quien confundió con un asaltante y le efectuó dos disparos que lo mataron.
¿Por qué Ezequiel y su novia estaban en el negocio? Porque la mamá de Agosti, Mary, además de ser comerciante, les alquilaba un departamento al que se habían mudado hacía 3 días. El objetivo de la consulta tenía que ver con una pequeña modificación que querían hacerle al garaje y, de paso, comprar algunos productos. Nada de esto ocurrió. Ya pasaron 2 años.
►Reclamo. Familiares, amigos y vecinos se han manifestado en numerosas oportunidades para reclamar justicia por la muerte de Ezequiel Torres. A eso se suman otros homenajes y reconocimientos.►Desesperación. Según Macarena Stocco, su pareja, Ezequiel Torres le gritó a Agosti “yo no soy el ladrón” en la despensa de la madre del policía luego de que los verdaderos delincuentes habían huido.
Una historia profundamente sufrida La pareja Torres no sólo sufrió el asesinato de Ezequiel, sino que también padeció la muerte de un nieto.
Mateo, el bebé de Pablo (quien era hermano mayor del Pena, como le decían al profesor de folclore) murió a los 5 meses de cáncer. El recién nacido era ahijado de Ezequiel, quien vivió y lamentó el acontecimiento porque sucedió antes del 11 de noviembre de 2012.
“Somos muy sufridos” se sincera Nancy Manrique. A su lado, su esposo desde hace 35 años no acota nada, aunque su llanto otorga.
Sin embargo, el nacimiento de su nieta Delfina hace 9 meses volvió a introducir alegría al hogar. “Es la luz que nos da fuerza”, comenta. Aunque no menos importante es el apoyo de los familiares y amigos que “fue imprescindible para no bajar los brazos”.
Ezequiel era amante de la danza, de la mecánica y docente de folclore muy querido por sus alumnos, que le organizaron una serie de marchas en pedido de justicia. Llegaron a colmar la plaza departamental con más de 500 personas.
Esto demuestra el afecto que existía hacia Ezequiel, que hoy en día cuenta con un centro cultural en Maipú que lleva su nombre y un mural que muestra su rostro. Ambos están ubicados en el Barrio Nélida Cristina en donde vivió durante largo tiempo con sus padres. Además, su familia recibió distinciones de la Legislatura provincial y apoyo del jefe comunal Alejandro Bermejo e, incluso, le compusieron una zamba en su honor.
“El Intendente se ha portando muy bien con nosotros, pasa a tomar mates y siempre nos mantenemos en contacto para ver cómo van las cosas. Todo el respaldo recibido ayuda para seguir adelante” agregó.
Por último, Nancy concluyó en que “valora muchos los gestos de los demás y ,por eso, su seno familiar organizó distintas colectas de juguetes para donar a niños del hospital Notti y de barrios humildes”, revelando la impronta de los Torres.




