Policiales Viernes, 10 de agosto de 2018

Una mujer fue imputada por el secuestro de su hija de tres años

La acusada estuvo en manos de los captores durante el hecho, pero luego se probó su complicidad con la banda

Poco más de dos meses le llevó a la Justicia federal desentramar la verdadera historia de un secuestro extorsivo, que tuvo como víctima a una nena de 3 años y que tiene a su madre como acusada de formar parte de la maniobra. El padre de la menor llegó a pagar 20.000 pesos para recuperar a su hija con vida, aunque siempre sospechó que todo podía ser una farsa armada por su ex pareja. No hay antecedentes de un caso así a nivel nacional.

El 30 de mayo pasado en la mañana, un comerciante recibió un llamado telefónico donde le indicaban que tenían a su ex esposa y su hija secuestradas. Los delincuentes las captaron en Las Heras y le exigieron al padre de familia 200 mil pesos para dejarlas a salvo.

Si bien el hombre dijo no tener esa suma de dinero, logró acordar que entregaría 20 mil pesos en efectivo. Se encontró con los malvivientes en las inmediaciones del Mendoza Plaza Shopping y los siguió hasta el barrio Suyai en Guaymallén, donde concretó el pago. Las rehenes fueron liberadas a los pocos minutos en la lateral del Acceso Este y Olavarría.

Para este señor fueron 6 horas dramáticas y de incertidumbre. En plena negociación con los captores hizo la denuncia a la policía, y a los investigadores que se abocaron al caso les confesó sus sospechas de una posible participación de su ex esposa -presunta víctima junto con la niña- en complicidad con los ladrones. Mientras, los sujetos les enviaban fotos a su teléfono en las cuales le mostraban a su hija apuntada con un arma de fuego.

La intervención de la policía no evitó el desembolso de dinero para el rescate, pero con las primeras declaraciones se reafirmó la hipótesis del padre de la pequeña. En la testimonial de su ex se evidenciaron contradicciones que llamaron la atención de las autoridades.

La investigación fue minuciosa y paciente durante todo este tiempo. A través de la intervención de líneas telefónicas se llegó a tres posibles autores, quienes fueron detenidos la semana pasada.

El primero en caer fue Roberto Carlos Ramírez (27), conocido como Moneda, atrapado en Rivadavia. Tenía en su poder un revólver calibre 32 largo y varias municiones.

Días después capturaron a Hernán Barroso (24), a quien se le secuestraron un rifle de aire comprimido, 17 teléfonos celulares y documentación, y por último arrestaron a Natasha Juri (29) y se le incautaron cuatro tarjetas de memorias y documentación.

Uno de ellos declaró ante la fiscal federal Alejandra Obregón y aseguró que habían contado con la intervención y participación de la madre de la menor, como suponía su ex marido debido a la mala relación que tienen.

Esta versión fue confirmada luego del análisis de los teléfonos de los detenidos, por lo que se ordenó el arresto de la progenitora de la víctima y de otra mujer. El miércoles la policía aprehendió a Graciela Herrera (42), la madre, y a una amiga de ella de nombre Johana, de 25 años.

Estas mujeres fueron imputadas en las últimas horas por el mismo delito que los primeros tres detenidos: secuestro extorsivo agravado por la participación de tres o más personas y por ser una de las víctimas menor de edad, con penas de 10 a 25 años. No está contemplado en el Código Penal el agravante del vínculo para el caso de madre e hija. Incluso se conoció que no hay registros de un hecho similar en todo el país, por lo que ha intervenido en las actuaciones el Ministerio Público Fiscal de la Nación.

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