Policiales Miércoles, 22 de agosto de 2018

Una mujer brasilera condenada por matar a un exmilitar en Las Heras busca la libertad

Raquel Gaudencio (42) es una trabajadora sexual que recibió 9 años de prisión por el asesinato de Raúl Guevara (57), ocurrido en 2015. La Suprema Corte resolverá su situación.

Una última ficha para recuperar su libertad jugó en la tarde de este miércoles una trabajadora sexual brasilera que está detenida y condenada por el asesinato de uno de sus clientes, ocurrido en Las Heras a fines de abril de 2015.

En mayo de 2016, Raquel Gaudencio Costa (42) fue sentenciadapor el homicidio simple de Raúl Guevara (57) a nueve años de prisión, una pena cercana a la mínima. Su defensa había intentado probar que se trató de un caso de legítima defensa, pero la Primera Cámara del Crimen se inclinó por la tesis acusatoria.

Tras el veredicto, la defensora oficial Graciela Cola insistió en que su defendida debía recuperar su libertad. Es por esto que planteó un recurso ante la Suprema Corte de Justicia, el cual se argumentó este miércoles.

Lo novedoso es que el trámite se realizó en forma oral, para así aligerar el proceso. En la audiencia, Cola inisitió en que la mujer se defendió de un ataque. No sólo porque tenía heridas en sus brazos, sino que también el cuchillo era de la casa de la víctima y esto hace pensar dijo que el hombre fue quien lo empuñó primero.

En subsidio, la defensora de pobres y ausentes solicitó que sea contemplado como un exceso de legítima defensa o como lesiones dolosas. Este último punto refiere a que tras recibir las heridas Guevara se dirigió semidesnudo a una comisaría, radicó la denuncia, lo atendió una ambulancia, lo llevaron a su casa para que busque ropa y luego lo internaron en el Hospital Militar. Allí murió horas después por pérdida de sangre.

Para la representante legal de la condenada esto puede haber representado un inaccionar médico que convirtió las lesiones producidas por la mujer en una muerte.

Ahora habrá que esperar a que los ministros Pedro Llorente, Mario Adaro y José Valerio resuelvan la situación de Gaudencio, quien podría volver a las calles y probablemente regresar a su ciudad natal, Río de Janeiro. El hecho

Corrían las primeras horas del 22 de abril de 2015. Costa, quien en ese entonces solía ejercer la prostitución en la Cuarta Sección, fue contactada en su zona laboral por Guevara, un militar retirado con ganas de satisfacer sus necesidades sexuales. En el vehículo del hombre se dirigieron hasta el barrio Los Peluqueros, donde reside.

Una vez dentro del domicilio comenzó una pelea. No está claro si el hombre quiso agredirla, no quiso pagarle o algún otro motivo que generó la violencia. Lo concreto es que la mujer brasilera tomó un cuchillo y le produjo una docena de lesiones al sujeto. Luego se retiró.

El herido se dirigió por sus propios medios hasta la comisario del barrio Municipal donde comentó lo ocurrido. Luego lo trasladaron al Hospital Militar, donde murió horas después.

Las autoridades policiales realizaron un patrullaje por la zona y encontraron a la sospechosa a las pocas cuadras, deambulando en corpiño por la calle y en estado de ebriedad.

Gaudencio no pasó inadvertida por la cárcel. El 13 de agosto de ese mismo año encabezó una revuelta en el la Unidad Penal de Mujeres de El Borbollón en reclamo de mejoras en las condiciones de encierro y aceleración de los procesos judiciales.