Un suboficial de la policía de Río Negro asesinó el jueves de un balazo a su novia, oriunda de Mendoza, y se suicidó con la misma arma, en una vivienda de Dina Huapi, 20 kilómetros al norte de Bariloche.
Él era policía y hacía tres meses que tenía una relación con la mujer. Familiares de la víctima aseguraron que el uniformado había dicho lo que pensaba hacer.
Una mendocina fue asesinada por su pareja en Bariloche y después él se quitó la vida
Fuentes de la Regional III informaron a los medios locales que el hecho sucedió alrededor de las 6 en la vivienda de la mujer en calle Del Vado al 200, donde el suboficial Francisco Máximo Sánchez (52) –estaba de vacaciones– irrumpió mientras su pareja, Laura Domínguez (47), y sus dos hijos adolescentes estaban allí.
Los menores oyeron la discusión, los golpes y los tiros, por lo que huyeron por una de las ventanas para avisar a los vecinos.
Cuando efectivos de la Comisaría 69 de Dina Huapi llegaron a la casa, se encontraron con el cuerpo de la mujer en el piso y el del hombre en la cama matrimonial sin vida.
El efectivo trabajaba en el destacamento de Colonia Suiza de la Subcomisaría 55, en el oeste de Bariloche.
La mendocina integraba una familia muy conocida de comerciantes y personas vinculadas a la actividad política de Dina Huapi. Tenía tres hijos: mellizos de 16 años y una chica mayor de edad. Su relación con Sánchez era muy reciente: había empezado hacía 3 meses.
Según informaron en el entorno familiar de la víctima, la noche anterior el policía se había mostrado violento, por lo que su novia no le habría permitido el ingreso a su hogar. Pero el efectivo volvió a la mañana, decidido a cometer el homicidio.
Los chicos lograron huir de la terrible escena de violencia que luego se desató.
Habló el hermano “Este hombre ya había amenazado a mi hermana que la iba a matar, incluso, le dijo a mi otro hermano que se quería quitar la vida porque no tenía sentido. Era como que lo hacía público, pero nadie pensaba que lo podía hacer”, explicó Daniel Domínguez, el hermano de la víctima, al portal Bariloche 2000.
Daniel señaló que luego de la trágica muerte de Laura, comenzó a escuchar los testimonios de sus otros hermanos y de allegadas a la víctima. “Después las amigas me comentaron que ella tenía miedo”, indicó Domínguez y agregó: “En alguna oportunidad, mi hermana nos dijo que él le iba a pegar dos tiros”.
Dichos que al parecer en el momento no cobraron la debida importancia.
Por último, reflexionó sobre el violento crimen y cuestionó el hecho de que un efectivo con graves problemas psicológicos cuente con un arma. “¿Cómo un policía de esa edad no tenía pericias psicológicas para portar un arma?”.




