Los therians vienen dando que hablar en los últimos días. No sólo por su inusual y polémica decisión de autopercibirse animales, sino ahora porque también hacen juntadas que no terminan siempre del todo bien. Como lo que sucedió durante el fin de semana pasado en una de las principales ciudades de Europa.
Una juntada de therians en Barcelona terminó con escándalo y detenidos
Las autoridades investigan si hubo incitación deliberada al caos por parte de grupos ajenos al movimiento de los therians
El sábado 21 de febrero, Barcelona vivió un caos inesperado en el Arc de Triomf. Una convocatoria en redes sociales para un encuentro masivo de therians atrajo a cerca de 3.000 personas, entre participantes, curiosos y manifestantes. Pero todo terminó de la peor manera: casi sin asistencia y con una debacle que derivó en una intervención de la policía de esa ciudad española.
Fracaso y violencia en una juntada de therians
La cita, organizada en línea, resultó fallida: casi ningún therian auténtico apareció, lo que frustró a muchos asistentes. Hacia las 21, la situación escaló cuando algunos lanzaron objetos, rompieron mobiliario urbano y generaron disturbios públicos.
Las autoridades policiales de Barcelona, como la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, intervinieron para dispersar la multitud que cada vez se tornaba más violenta. Según reportes oficiales, se produjeron enfrentamientos leves, vandalismo y desórdenes que obligaron al desalojo de la zona.
El saldo de la frutada juntada de therians fue inesperado para cualquiera: 4 personas fueron detenidas. Dentro de los capturados, 3 son menores de edad y terminaron acusados por delitos relativos al desorden público. En tanto que una persona mayor de edad fue capturada por la Guardia Urbana de Barcelona. Afortunadamente, no hubo heridos graves reportados.
El fenómeno therian, viral en TikTok e Instagram, ha generado controversia en España. Expertos advierten sobre riesgos de bullying o conductas de riesgo en adolescentes, mientras otros lo ven como expresión identitaria inofensiva. El incidente dejó Barcelona con varios daños en su infraestructura pública pero, sobre todo, un debate abierto sobre cómo manejar concentraciones espontáneas en redes. Las autoridades investigan si hubo incitación deliberada al caos por parte de grupos ajenos al movimiento.


