La falsa gestora acusada de una decena de estafas recibió un nuevo revés judicial en la búsqueda de recuperar su libertad. Beatriz Lourdes Puebla pidió quedar en libertad pero nuevamente un juez ordenó que continúe en el penal mientras avanza la investigación en su contra.
Una falsa gestora acusada de decenas de estafas seguirá alojada en el penal hasta el juicio
El viernes pasado se realizó una audiencia judicial donde la defensa de la mujer solicitó que salga de la cárcel, teniendo en cuenta que la condena mínima que arriesga es de 1 mes por lo que es un delito excarcelable. Sin embargo, el fiscal de Delitos Económicos Flavio D'amore se opuso a la medida y el juez Diego Flamant terminó resolviendo a su favor.
El magistrado dejó firme la prisión preventiva teniendo en cuenta que Puebla está imputada en 10 causas de estafas y que además tiene una condena en suspenso anterior por el mismo delito en la que no cumplió la principal regla de conducta que era "no cometer nuevos hechos delictivos".
De no mediar sorpresas, la mujer continuará alojada en la cárcel hasta que finalice la investigación en su contra y se realice un juicio donde se resuelva si es condenada o absuelta por las múltiples acusaciones.
Falsa gestora
La batería de acusaciones por estafas que enfrenta Beatriz Puebla por son entre 2016 y 2020 y tienen un modus operandi similar: simulaba ser una gestora judicial, solicitaba dinero para iniciar determinado trámite, estiraba al máximo posible la confianza con sus víctimas y finalmente rompía la comunicación con ellos.
Las imputaciones sostienen que la estafadora serial solía merodear centros de jubilados para ganarse la confianza de sus víctimas. Afirmaba ser gestora judicial y ofrecía avanzar con engorrosos trámites en forma rápida. Cobrar retroactivos de jubilaciones, zafar del Impuesto a las Ganancias, reparaciones históricas, escrituras de propiedades y hasta embargos de vehículos fueron algunas de la soluciones que prometía en sus artimañas.
La mujer les pedía un adelanto de dinero a las víctimas para avanzar con los trámites, ya sea en concepto de honorarios o por alguna "deuda" preexistente. Los montos iban desde $2.700 en algunos casos hasta más de $500 mil en otros. Luego se volvía a juntar con las víctimas -solía hacerlo en el centro o en un café del Mendoza Plaza Shopping- donde les mostraba un comprobante de que el papeleo estaba en curso.
Sin embargo, a los pocos días volvía a pedirle más dinero para avanzar con el proceso. Para seducir a las víctimas les decía que había montos millonarios que iban a cobrar de retroactivo. En uno de los casos habló de hasta casi 7 millones de pesos que le depositaría ANSES a la víctima.
Beatriz Puebla no desaparecía tras obtener el dinero. Es más, se juntaba en varias ocasiones con los estafados y hasta hablaba con sus familiares. En algunos de los expedientes los convenció de que tomaran créditos en casas financieras, en bancos o en comercios de electrodomésticos. Pero, según el fiscal, era ella quien se terminaba llevando el dinero o hasta un lavarropas en una de las ocasiones.
Una vez que perdía al confianza de los estafados, Beatriz Puebla evitaba todo tipo de comunicación y hasta los bloqueaba en su celular. Así fue que se fueron acumulando las denuncias en su contra por un monto total que ronda los $2 millones.




