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"Me salieron tres cuetes. Me le puse al lado, le gatillé en la cabeza pero no salían más", informó Morales a su supuesto jefe sobre Ezequiel Salas, asesinado el 4 de enero de 2010. El fiscal de Cámara Javier Pascua se mostró duró y claro ante

Una escucha telefónica complicó la situación de El Gato Araya y la de su presunto cómplice El Hueso Morales

Por Soledad Segade

ssegade@diariouno.net.ar

Marcelo Araya y Héctor Morales quedaron más complicados aún por el homicidio de Ezequiel Salas luego de conocerse las escuchas donde El Hueso le reportó a El Gato sobre el homicidio. “Me salieron tres cuetes, pienso que los tres se los di porque me le puse al lado, le gatillé en la cabeza y no salían más”, dijo Morales en la comunicación.

Las escuchas telefónicas son una prueba crucial para este debate que se realiza en la Quinta Cámara del Crimen por el crimen ocurrido el 4 de enero de 2010. Los fiscales de Cámara Javier Pascua y Claudia Ríos, mantuvieron su firmeza a la hora de contestar a los abogados Alejandro Acosta y Enoc Ortiz, defensores de los imputados, quienes trataron por todas las vías que se dieran como nulas las grabaciones.

De la voz del Hueso Morales se escuchó claramente: “Te tengo buenas noticias, Flaco. Le pequé al Ezequiel recién”. Del otro lado El Gato recibía atentamente la novedad. Era el primer homicidio que alguien de la presunta banda que lideraba cometía un homicidio, lo cual le servía para imponer su poder y como advertencia para el resto del grupo.

“Justo me mandó el alerta el Melli –Ramón Morales Neira, quien le avisó que Salas circulaba en un Ford Falcon rojo- que el gil andaba por acá, y fui y lo cazotié ahí. No sé me salieron tres cuetes”, aunque le advirtió que a pesar de haberle gatillado en la cabeza “se me trabó el fierro”.

“Por la espalda nomás, porque cuando me le puse al ladito no me salieron más. Pero el gil –en referencia a Ezequiel Salas- agarró el auto y se tiró a la banquina y ahí quedó la cagada. Hasta cuando apretó los dientes lo vi”, dijo Morales.

“Los cuetazos de la 11 son poderosos, aunque sea uno esperemos que se corte, pero tiene más suerte el culpado”, le contestó El Gayo Araya y siguió: “Hay que fijarse, Hueso, a ver si aparece algún armero o alguien que pueda revisar las herramientas –las armas de fuego- para que queden bien bien”.

El gran problema de la supuesta banda de Araya que operaba en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, era que sus miembros siempre fallaban y hasta quedaban en evidencia ante el momento más oportuno de cometer alguno de los homicidios que reclamaba El Gato, como a su enemigo El Rengo Aguilera o a sus hermanos Diego y Walter.

Ezequiel Salas era parte de la banda de El Gato, y su asesinato le serviría como una advertencia para el resto del grupo. “El que se equivoque le va a pasar lo mismo”, era el mensaje, según surgió de las escuchas telefónicas.

“Vos sabés que te cumplí Flaco, quiero hacer las cosas bien”, le expresó el Hueso después de haber acribillado a Ezequiel, según sus mismas palabras.

“Si ya sé, esperemos que salga todo piola. Buscate un alquiler, decile al Melli que te busque un alquiler por donde está él -San Luis-“, le sugirió Araya.

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