El crimen en Las Heras de Pablo David González (39) está pasos más cerca de su esclarecimiento. La Justicia le dictó la prisión preventiva a los tres sospechosos que tiene la causa por el asesinato ocurrido en un asalto a mediados de julio pasado y hay una evidencia que es clave: una confesión en las redes sociales.
Una confesión en Facebook complica a tres jóvenes acusados de robar y matar en Las Heras
Sthefanía Ayelen Videla (18), Gonzalo Torito Tapia (24) y una adolescente de 17 años protagonizaron una audiencia judicial donde el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello solicitó la prisión preventiva bajo la calificación de homicidio criminis causa y robo agravado por ser en poblado y en banda. Para el magistrado los jóvenes asesinaron a Pablo González para garantizar la impunidad del asalto que acababan de cometer.
Pese a las oposición de los defensores, la jueza Natacha Cabeza le dictó la prisión preventiva a los sospechosos. Si no hay nuevas oposiciones, todos seguirán privados de su libertad -la menor en la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil- hasta que finalice la investigación y se realice un juicio por jurado en su contra. En caso de ser condenados, los mayores de edad recibirán la pena de prisión perpetua.
Para la acusación fue clave un chat de Facebook donde la menor de edad confesó que los tres imputados y otro joven más -está prófugo con pedido de captura- fueron los autores del hecho de sangre. La conversación se ventiló gracias a otra chica que es novia de uno de los primeros dos detenidos en la causa y que luego fueron desvinculados. La joven se creó un perfil apócrifo en la red social, contactó a la adolescente y así logró sacarle la información.
Crimen en Las Heras
Pablo David González vivía en el barrio Alas Argentinas. En la madrugada del 4 de julio pasado, un día antes de su cumpleaños número 40, fue abordado por una banda de delincuentes cuando caminaba a 15 cuadras de su domicilio, en la intersección de calles Alsina y Libertad. Allí fue golpeado brutalmente para robarle su billetera y sus zapatillas. La víctima recibió un fuerte trauma en la cabeza que le produjo pérdida de masa encefálica y murió a los pocos minutos.
El cadáver fue hallado tres horas y media después del ataque, cerca de las 8, por un vecino que notificó al 911. Personal policial de Investigaciones debió trabajar asistido por el Cuerpo de Infantería tras ser apedreados por vecinos del barrio Santa Teresita. La causa tuvo dos detenidos en esas primeras semanas, pero luego quedaron desvinculados y en diciembre pasado se realizó una batería de allanamientos donde cayeron los actuales sospechosos.



