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Es de Palmira y trabajaba en Corralitos. Quedó libre porque era para consumo personal, de acuerdo con la poca cantidad. En el Este preocupa el aumento de la criminalidad vinculada a la ingesta y comercialización de estupefacientes.

Un policía hallado con droga fue separado de la fuerza

Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

Todavía se cree que todo pasa en las ciudades. Todo lo bueno y todo lo malo. La lucha contra el narcotráfico también se ha centrado en que la droga no llegue a los grandes centros urbanos. Sin embargo, en los últimos 10 años las fuerzas de seguridad han detectado que cada vez más frecuente la venta de estupefacientes en las zonas rurales y los pueblos alejados. La zona Este es un ejemplo y hay hechos recientes que confirman esta tendencia.

El más reciente de ellos ocurrió este sábado en Santa Rosa, a raíz de una línea de investigación que venía siguiendo desde hace tiempo el personal policial de la región que trabaja en la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico. Esa madrugada, un oficial de la Policía de Mendoza fue sorprendido con marihuana. No quedó preso porque la cantidad que le encontraron no permitió imputarle el delito de tráfico o venta de estupefacientes, pero fue separado de la fuerza y se le inició un sumario administrativo. Además, cerca del lugar donde se efectuó este procedimiento, se detuvo a otro joven que tenía 26 porros. Los investigadores presumen que son parte de un mismo grupo. Un oficial ayudante de 33 años, domiciliado en Palmira y que cumplía servicio en Los Corralitos, fue apresado ayer en una estación de GNC en Las Catitas, en Santa Rosa. El policía conducía un Renault Megane cuando fue abordado por personal de la división de Narcocriminalidad, que estaba investigando en la zona una operación de venta de estupefacientes. En poder del policía se encontraron tres cigarrillos de marihuana. Además, también en Las Catitas y en forma simultánea a este procedimiento se detuvo a un joven de 20 años que tenía 26 porros en su poder, además de elementos propios de la venta de marihuana. “El joven quedó detenido, pero el policía fue dejado en libertad por la Justicia Federal, ya que sólo se le pudo imputar la tenencia. Pese a ello, se lo ha separado de la fuerza y se le iniciaron acciones administrativas”, confirmó ayer el jefe de la Distrital III, comisario general Juan Ramón Alaniz. Las zonas y los casos En Rivadavia, a última hora del martes ocurrió un llamativo asalto en el distrito Santa María de Oro que fue tratado como un robo a mano armada, pero que para los investigadores tiene otro contenido. Esa noche, dos hombres, uno de ellos armado con un cuchillo, ingresaron al destacamento policial, redujeron al policía de guardia y se llevaron la pistola reglamentaria del uniformado y una Itaka. Más allá del objetivo de hacerse de armas de fuego, se presume que el atraco fue cometido por integrantes de un grupo que opera en esa zona y que pretendió marcar su poderío en la zona y que disputa territorio con otro  grupo rival. Ambos sectores tienen como principal actividad la venta de estupefacientes, no solo en la ciudad cabecera, sino especialmente en los distritos. En Junín La madrugada del domingo 4 de mayo Lucas Pérez (21) fue salvajemente golpeado a la salida de un cumpleaños de 15 que se había celebrado en las instalaciones del Club 25 de Mayo, en el distrito de Philipps. Murió después de una agonía de varios días y la noticia sorprendió a la mayoría, ya que ese pueblo aparenta ser extremadamente tranquilo. Sin embargo a los vecinos no le resultó tan extraño. La violencia, especialmente entre los jóvenes, es algo que es mucho más que un síntoma que anunciaba situaciones como esta y esa violencia no es causal. Está principalmente generada por el consumo de drogas y alcohol. Los docentes que trabajan en las escuelas de la zona dan testimonio de ello. “Es preocupante y es algo que todavía nadie se nade se anima a apuntar y encarar como una problemática ya instalada y que debe ser atendida”,  dijo una profesora de la zona. “Los chicos tienen poco que hacer y hay quienes aprovechan esto para venderles droga, especialmente marihuana, que la consuman como una diversión”, agregó la docente. En San Martín Hay un sector donde hay una importante venta y consumo de drogas en las zonas rurales de este departamento y que relaciona directamente a algunos distritos en forma especial. Una ruta es Palmira - Chapanay - Tres  Porteñas, donde son frecuentes los operativos con resultados positivos que ha efectuado en los últimos tiempos la Policía de Mendoza. Otro circuito es el que vincula los distritos de Buen Orden y Montecaseros, que también llega a otras regiones. Santa Rosa-La Paz La circulación de estupefacientes, especialmente de marihuana, tampoco es extraña a estos dos departamentos. La ruta 7, como principal ingreso a la provincia, también es aprovechada para dejar aquí parte de los cargamentos que llegan a Mendoza. El último procedimiento efectuado en Las Catitas no es casual, ya que es un punto estratégico por su conexión con rutas nacionales y provinciales.

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