Casi 10 meses privado de su libertad. Pero finalmente logró recuperarla. Se trata de un policía acusado de recibir una coima de una persona a la que le estaban allanando su domicilio en Luján de Cuyo. Ahora, restará un juicio para definir si es culpable o inocente.

Miguel Salinas, un subcomisario con una destacada trayectoria en la Policía de Mendoza, fue detenido junto a otros colegas a fines de abril pasado. Fueron acusados de realizar un falso allanamiento en la casa de un narcotraficante y pedirle dinero para no llevarlo preso -ver más abajo-.

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Los cinco fueron acusados por extorsión agravada. Como es un delito que prevé de 5 a 10 años de cárcel, quedaron alojados en el penal. Sin embargo, casi todos los sospechosos recuperaron su libertad en la última semana del año pasado.

Los uniformados Max Luso, Pablo Moreno, Fernando Cano y el policía retirado Ricardo Martínez realizaron un juicio abreviado, donde pactaron ser condenados pero bajo la calificación de concusiones, lo cual bajó la escala penal de 2 a 6 años de prisión. Recibieron la condena mínima en suspenso y además inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Este delito pena a los que “abusando de su cargo exigieren pagar una contribución”. En palabras claras: una coima.

Resta resolver la situación de Miguel Salinas, quien al momento de ser detenido era jefe de la Unidad Investigativa de Luján de Cuyo. El hombre no quiso pasar por un juicio abreviado –donde debía admitir su culpabilidad- e insistirá con su inocencia en un debate convencional.

Mientras espera ese momento trascendental, este jueves logró recuperar la libertad ya que el fiscal también cambió la calificación de extorsión a concusiones. Como se trata de un delito excarcelable, pudo volver a la calle -estuvo 3 meses en el penal y luego con domiciliaria-.

Escándalo en Luján de Cuyo

A mediados de abril pasado, el ámbito policial se vio conmocionando cuando cuatro efectivos de la Unidad Investigativa de Luján de Cuyo eran detenidos. Fueron capturados y se secuestraron varios elementos, como sus uniformes y celulares. También cayó un policía retirado sindicado como datero.

Todo surgió a partir de una denuncia que realizó un hombre que vive en Carrodilla. En su acusación sostuvo que los efectivos realizaron un allanamiento ilegal en su domicilio. Como tenía plantas de marihuana –el denunciante dijo que hace aceites de cannabis-, le habría entregado a los policías una coima $400 mil y 1.400 dólares para dejarlo en libertad.

La investigación tuvo como prueba importante la ubicación de las radios policiales que estuvieron ese día en el domicilio de sujeto. Desde la defensa argumentaron que justamente estaban realizando un rondín antes de ingresar al domicilio, por lo que finalmente la calificación de allanamiento ilegal fue desestimada en el caso.