Se trata de Eduardo Quintero (49), quien estaba acusado del crimen de Mario Quintero. La declaración de un sobrino fue fundamental para que se le cambiara la carátula a la acusación.

Un hombre mató a su hermano y le dieron tres años por emoción violenta

Por UNO

La Segunda Cámara del Crimen condenó a la pena de tres años de prisión a Eduardo Dionisio Quintero(49), acusado de matar a un hermano y herir levemente a un sobrino, al cambiar la carátula de

homicidio simple por homicidio por emoción violenta en concurso real con lesiones leves.

El tribunal presidido por Roberto Yanzón e integrado por Roberto Uliarte y José Valerio

llegaron a este fallo, que coincide con el cambio de carátula que decidió el fiscal de Cámara

Adelmo Argüello. Ello posibilita la pena recibida, muy inferior a la que hubiera sido si se

mantenía la de homicidio simple con la cual llegó a la elevación a juicio.

Con el tiempo que Quintero lleva detenido en el penal, ya estaría en condiciones de recuperar

su libertad.

Para que Argüello decidiera el cambio fue de suma importancia la declaración del sobrino del

acusado –fue herido levemente cuando trató de separar a ambos hombres que forcejeaban–, quien dijo

que Mario Quintero (la víctima) era una persona violenta que incluso le pegaba a su propia hermana

.También que había tenido siempre problemas con vecinos. En cambio no dejó ninguna duda sobre la

conducta del atacante, al que le reconoció que es una buena persona.

Quintero contó con la defensa de Daniela Calderón.

El homicidio

El caso por el que tuvo que sentarse en el banco de los acusados Eduardo Dionisio

Quintero sucedió en una vivienda de la calle Panamá al 2000 de Villa Nueva, Guaymallén, el 26 de

noviembre del 2006, luego de que entre ambos hermanos se suscitara una violenta discusión por

cuestiones de vieja data que en lo últimos tiempos habían hecho rebalsar el vaso.

Y es que ese día cuando el hombre regresó a la vivienda se enteró por sus hijas que se

encontraban allí junto con una tía, que momentos antes había estado en el lugar Mario, quien había

agredido físicamente a su tía Alicia –hermana de ambos hombres– una vez más. Incluso había pateado

todas las puertas, incluyendo la del baño donde una de las chicas se estaba bañando, profiriendo

insultos de todo tipo. Esto, según dijo al tribunal el propio acusado, "me sacó" y fue entonces

cuando fue hasta la casa de su hermano, colindante con la suya, y discutió con él recriminándole

una vez más su comportamiento violento y lo que había hecho con sus hijas y con la hermana de

ambos.

Allí comenzó el forcejeo entre ambos hombres y Eduardo utilizando un palo de amasar golpeó a

Mario en la cabeza. Luego, como el palo se rompió, tomó un cuchillo con el cual le ocasionó heridas

mortales.

Al ver esto su sobrino de 15 años trató de interponerse entre ambos para separarlos, pero

resultó herido levemente. También el acusado sufrió lesiones.