Policiales Viernes, 12 de febrero de 2016

Un GPS podría ser la prueba clave de un extraño crimen ocurrido en enero

Alberto Chiófalo fue asesinado y sospechan de un taxista. Con el dispositivo de su auto podrán saber si lo ubican en la escena.

A tres semanas del crimen de Alberto Chiófalo (51), en Las Heras, los investigadores aguardan avances en la causa y un elemento que puede ser clave para complicar la situación del único sospechoso. La víctima fue asesinada de un disparo en el pecho cuando dormía en el living de la casa de su padre.

Desde el día del homicidio, los pesquisas empezaron a ahondar en la vida familiar de Chiófalo y en la vida de su padre encontraron detalles para comenzar a establecer el presunto móvil del hecho.

Este hombre había tenido una separación conflictiva con una ex pareja, lo que le habría generado amenazas desde el entorno de la mujer.

Específicamente, se habla de diferencias económicas en la división de bienes y en la venta de unos departamentos, lo que habría provocado más de un problema entre ellos.

Este sería el detonante de amenazas y advertencias de un hijo de la mujer hacia el padre de Chiófalo.

Este hombre señalado en el expediente es un taxista. Vecinos de donde ocurrió el crimen -calle Catamarca al 1100, de Las Heras- aseguraron que ya lo habían visto por el lugar y había discutido con el padre de la víctima.

Algunos días les llevó a los investigadores dar con esta persona. El sospechoso aseguró que nada tuvo que ver con el asesinato y que en el momento en el que ocurrió, él estaba trabajando.

Luego los detectives dieron con el dueño del auto que maneja y esta persona puede aportar un elemento clave: el GPS instalado en el taxi que conduce el sospechoso.

A partir de este dispositivo electrónico, se podrá determinar si el vehículo que conducía pasó por el lugar y en el horario que ocurrió el homicidio. De resultar positiva esta medida, podrá ser una prueba más que valiosa para vincular directamente a esta persona en la causa.

Otro detalle importante fue el hallazgo de un cabello en la ventana de la casa donde mataron a la víctima que podrá ser cotejado con el ADN de algún individuo.

Lo asesinaron mientras dormía

Alberto Chiófalo había llegado a fines del 2015 para pasar las vacaciones junto con su novia, una de sus hijas y una nieta. Llevaba más de 30 años radicado en Canadá.

El 22 de enero era su último día en la provincia. Alrededor de las 6 un desconocido pasó por la casa de su padre, rompió la tela mosquitera de una ventana y le disparó a Alberto que dormía en el living. Murió casi en el acto y se sospecha que lo mataron porque lo confundieron con su progenitor o para vengarse de él.

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