ver más
Fue hallado en su ropa interior y la Justicia del Este no avanza con la pesquisa, según dos abogados. El hallazgo de un primer patrón genético y dos testimoniales derivaron en la condena a prisión de un tío.

Un examen de ADN reveló que la violación de un niño podría seguir impune

Por Enrique Pfaab

pfaab.enrique@diariouno.net.ar

Un joven de 21 años fue condenado a fines del 2014 por la violación de su sobrino, de 8 años. Ahora, sus abogados piden  que se continúe investigando ya que en la ropa interior del niño se encontró otro ADN que no pertenece al sentenciado. Por ello, sostienen que el niño podría seguir estando sometido a abusos.

El caso ocurrió en una vivienda de Rivadavia el 31 de julio de 2013. Además de la condena y de la falta de investigación para establecer si existió otro autor del delito, tuvo otras secuelas muy graves, ya que el niño que fue víctima de la violación intentó suicidarse dos veces.
Según el expediente, la violación se produjo entre las 18 y las 19 de ese día, cuando la víctima y un hermano menor salieron de la escuela y quedaron al cuidado de un tío. El hombre abusó del niño y la situación fue vista por el otro chico, que luego les contó a sus padres, cuando éstos regresaron a la casa, por lo que radicaron la denuncia casi a medianoche.A primera hora de la mañana del día siguiente, por orden del fiscal Carlos Alberto Giuliani, efectivos policiales y personal de la Policía Científica inspeccionaron la vivienda de la víctima. Cuando llegaron al domicilio el niño se estaba bañando y su ropa ya estaba con otras prendas sucias, casi lista para ser lavada. Allí secuestraron la vestimenta que tenía puesta el menor el día del hecho, entre ella su calzoncillo, y allí, gracias a los estudios de los peritos, se detectó semen y vello púbico.El testimonio de la víctima y el de su hermanito indicaron claramente al tío como autor de la violación. Sin embargo, la pericia de ADN indicó que había otro patrón genético en los restos hallados.Pese a esto, el tío fue el único detenido y procesado por el delito de abuso sexual agravado, con acceso carnal. Bajo esa misma acusación, la Primera Cámara del Crimen de San Martín, en sala unipersonal presidida por el juez Eduardo Orozco, condenó al acusado en noviembre de 2014 a la pena de 10 años y 10 meses de prisión efectiva.En su alegato, el fiscal de cámara Oscar Sívori entendió probada la responsabilidad y participación del imputado, pero también solicitó que se continúe investigando para establecer de quién es el ADN encontrado en la prenda del menor. La defensa del acusado, encarada por los abogados Víctor y Laura Ábalos, interpusieron en estos días un recurso de casación, utilizando en esencia este argumento sobre la investigación inconclusa del caso que, según su entender, pone en duda la responsabilidad de su cliente en el hecho.Argumentaron que el riesgo principal es que la víctima siga siendo víctima de abuso aún hoy por parte de la persona que no fue individualizada. Además argumentan que los propios peritos recomendaron avanzar sobre este punto y el fiscal de instrucción no atendió esas recomendaciones.Padecimiento de vieja data, según peritos Todos los exámenes físicos y psicológicos efectuados a la víctima certificaron la existencia del abuso e, incluso, confirmaron que el niño era sometido desde hacía tiempo.En la causa se indica que el día del hecho, el médico Martín Aguilera atendió al menor en el hospital Carlos Saporiti. Este declaró en sede judicial que “el niño me manifestó que el tío lo había llamado a la pieza y que allí le bajó los pantalones…” y lo abusó.El examen efectuado por el médico forense Ramón Osvaldo Paredes también certificó que las lesiones “son compatibles” con las de abuso sexual.En tanto los informes psiquiátricos indicaron que “en las entrevistas mantenidas con el niño y su madre se detectaron síntomas de trastorno de estrés postraumático, caracterizado por la invasión a nivel del pensamiento de recuerdos de los episodios de abuso infringidos por su tío materno, así como de las amenazas propiciadas por éste”.Pese a ello, para la defensa del imputado el hecho de que no se haya investigado el hallazgo de otro ADN en la ropa interior del menor pone en crisis toda la acusación.Además, el defensor Víctor Ábalos indicó ayer que “lo más grave es que el niño puede hoy seguir siendo víctima de este delito”.La prueba clave habría sido mal preservada

Para el fiscal Sívori, que intervino en la etapa del juicio, la causa contra el imputado fue resuelta como correspondía.Para el funcionario, el testimonio de la víctima lo señaló claramente y hubo también ADN que lo involucró, aunque reconoció que también fue hallado otro patrón genético en la ropa interior del menor.Sin embargo, también aclaró que ese calzoncillo fue secuestrado 12 horas después del hecho y cuando ya había estado en contacto con otras prendas, por lo que la falta de preservación podría haberlo contaminado.Además subrayó que el niño ya estaba siendo bañado por su madre y que eso también puede haber vulnerado algún elemento de prueba. Pero, principalmente, Sívori indicó que “sería inhumano hacer que el menor volviera a declarar e interrogarlo para que diera más detalles sobre un hecho que ya ha sido extremadamente traumático para él”. Pese a ello, confirmó que pidió que se determine de quién es el otro ADN descubierto y que se trate de establecer las circunstancias en que esos restos llegaron a la ropa del niño, aunque relativizó que esto le quite responsabilidad al hombre que ya fue condenado.

MÁS LEÍDAS