Un incendio forestal de gran magnitud arrasó más de 200 hectáreas en las inmediaciones de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires. El fuego se registró en áreas ubicadas en el límite entre los partidos de General Pueyrredón, Balcarce y General Alvarado, donde dotaciones de bomberos y equipos de emergencia trabajan intensamente para contener las llamas.
Un enorme incendio consumió más de 200 hectáreas en Mar del Plata y continúa el operativo
Un incendio forestal en Mar del Plata ya arrasó en zonas de La Serranita y El Marquesado. Bomberos y Defensa Civil trabajan para contener el fuego
Zonas afectadas por el incendio
El siniestro afectó principalmente sectores de La Serranita y El Marquesado, áreas rurales y de pastizales donde el fuego se propagó con rapidez. En algunos sectores las llamas lograron ser controladas parcialmente, aunque todavía permanecen focos activos que continúan siendo monitoreados por los equipos de emergencia.
Uno de los focos más importantes se registró cerca del peaje de la autovía 226, un punto estratégico donde se concentró buena parte del operativo de combate del incendio.
Amplio operativo de bomberos
Para enfrentar el avance del fuego se desplegó un importante operativo con 14 dotaciones de bomberos provenientes de distintos cuarteles de la provincia de Buenos Aires, entre ellos Balcarce, Maipú, General Pirán, Lezama, Castelli, Chascomús y Loma Verde.
Durante las tareas para contener el incendio, los equipos de emergencia arrojaron más de 50.000 litros de agua sobre las llamas y realizaron maniobras de contención en los sectores más críticos para evitar que el fuego siga avanzando.
En la zona de El Marquesado también intervinieron personal de Defensa Civil, Prefectura y Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE), mientras que en algunos sectores se realizaron trabajos con tractores para arar la tierra y frenar la propagación del fuego.
Preocupación por las condiciones climáticas
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente del incendio debido a que las condiciones climáticas y el viento pueden favorecer la propagación de las llamas en áreas de pastizales y vegetación seca.
Mientras continúan las tareas de control, los equipos de emergencia trabajan para evitar que el fuego alcance zonas pobladas o infraestructuras cercanas, en un operativo que involucra a distintas fuerzas y organismos de la región.





