Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
En la tercera jornada del debate, se conocieron nuevos detalles de la muerte de la pequeña de 3 años. Su madre finalmente no declaró.
"Un día le pegó a Luciana una patada en la espalda, yo me quedé duro y la niña me consoló"
Se realizó la tercera jornada del debate que busca esclarecer la muerte de Luciana Milagros (3) y que tiene imputados a su padrastro, Jorge Coco Orellano (36), y su madre, Rita Evelin Rodríguez (25). Nuevos testigos complicaron a los acusados y la progenitora finalmente no declaró, tal como se especulaba.Las partes creían que se iba a tratar de un día importante en el juicio oral y público que se desarrolla en la Séptima Cámara del Crimen ya que el martes pasado Rita Rodríguez había manifestado su voluntad de declarar, tras insultar a su propia defensora oficial. Sin embargo, este jueves la mujer se presentó más calma y decidió no hacer uso de ese derecho.
En tanto que se presentaron dos cuidacoches que trabajaban en las inmediaciones de la casa donde murió Luciana, en calle Entre Ríos al 368 de Ciudad. Los testigos dejaron en evidencia los malos tratos contra la niña y la falta de accionar de las autoridades.Uno de ellos manifestó que estuvo durmiendo algunas noches en el domicilio y observó los malos tratos hacia la pequeña e incluso dijo que la pareja andaba desnuda por el domicilio. Uno de los pasajes más crudos de su relato fue cuando narró que Orellano le propinó una patada en la espalda a Luciana porque había pedido comida. El hombre aseguró: "Quedé duro” y, ante su cara de sorpresa, Luciana lo tomó del brazo y le dijo “¿estás bien? ¿te pasa algo?”.También manifestó que cuando le preguntaba a la pequeña por qué tenía lesiones ella le contestaba en forma mentirosa que se había caído de la escalera o que se había tropezado. El testigo dijo que el día que Luciana es restituida a la pareja acusada, estos festejaban y decían “se la pusimos, acá la tenemos de nuevo”, en referencia a la abuela materna de la menor que buscaba la tenencia. Ese día, fue “la única vez que la vi limpia y cuidada”.En el relato de estos dos testigos surgió también los constantes llamados a la Policía y los Preventores, quienes llegaban al lugar y aseguraban que no podían actuar. Incluso uno aseguró que un empleado de un comercio cercano se acercó hasta la Comisaría Tercera y los uniformados le dijeron que no podía radicar la denuncia porque se trataba de un delito de instancia privada. Con esto, ratificó la misma versión que aportó durante la etapa de instrucción.También se presentaron la tía de Orellano que no aportó datos significativos y los policías que ratificaron el acta de procedimientos. El debate seguirá este viernes con la declaración de otro cuidacoches de la zona, los efectivos que realizaron el allanamiento y algunos vecinos del lugar. El próximo lunes se realizarán los alegatos, según está previsto.Contestación de la querella a Elizalde La abogada Graciela Cola, que representa a la abuela materna de Luciana, viene solicitando la imputación del ex ministro de Desarrollo Social Guillermo Elizalde en la causa paralela que investiga a los funcionarios.En declaraciones a Radio Nihuil, Elizalde aseguró que “lo peor que puede pasar es politizar este hecho aberrante. Cuando pasó yo no era ministro, no obstante eso insisto que intervenga la justicia y que no haya ningún tipo de presiones”.La letrada querellante replicó que “es una afirmación falsa porque durante toda la vida de Luciana, cuando se tomaron malas decisiones, él era el ministro. En todo caso el día de la muerte no era ministro, pero es responsable directo lo anterior ocurrió bajo su gestión”. Elizalde asumió su actual cargo de Ministro de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales cuatro días antes del crimen.Cola agregó que no se trata de “una campaña en su contra. Acá hay una muerte y él tiene un papel fundamental en que esto haya pasado como pasó”. “Quisiera que se presentara ante la Justicia y también debería hacerlo el actual ministro –Cristian Bassin”, concluyó.




