Lo que comenzó como el relato de un violento asalto en la ruta terminó siendo una burda puesta en escena. Un camionero que denunció haber sido emboscado por piratas del asfalto en Santiago del Estero, fue descubierto por la policía: él mismo había escondido el dinero bajo la cama de su cuñado.
Un camionero simuló que fue asaltado y le robaron toda la plata: cayó por un simple detalle que descuidó
Los investigadores sospechaban de los dichos del camionero que sufrió un asalto y lograron esclarecer el caso de estafa de una manera inesperada
El relato del camionero que no cerraba
El camionero, cuya identidad quedó bajo la lupa judicial, llegó a la comisaría con una historia de película: aseguró que un grupo de delincuentes lo interceptó en plena ruta, lo amenazó y le sustrajo una millonaria suma de dinero perteneciente a la empresa para la cual trabajaba, en un caso de estafa que no era del todo creíble.
Sin embargo, los investigadores de la Departamental 13 de Añatuya notaron fisuras en su testimonio desde el primer minuto. No había vidrios rotos, no había rastros de otros vehículos y el “shock” del conductor se sentía más actuado que real.
El hallazgo del botín: escondido por el camionero
Bajo la supervisión de la fiscal de turno de Santiago del Estero, la policía procedió a realizar una serie de allanamientos y rastrillajes por el caso de asalto. La sorpresa llegó cuando los uniformados ingresaron a la vivienda de un familiar directo del camionero (su cuñado). Allí, oculto en una habitación y debajo de un colchón, encontraron los fajos de billetes que el chofer daba por “perdidos”, en una clara señal de estafa.
Los puntos clave del caso de estafa:
- La mentira: el camionero denunció una emboscada inexistente.
- La evidencia: las pericias en el lugar del supuesto hecho no arrojaron evidencias de violencia.
- El cómplice: el dinero fue hallado en la casa de un pariente cercano en la localidad de Pinto.
Situación judicial del camionero
El camionero pasó de ser el denunciante de un robo agravado a quedar detenido por “falsa denuncia y defraudación”. La justicia de Santiago del Estero ahora intenta determinar si el cuñado también formaba parte del plan o si simplemente fue utilizado para ocultar el botín.
Lo que el camionero no calculó fue que, en la era de la trazabilidad y la criminalística moderna, un “autorrobo” requiere mucho más que una buena actuación.
Dato: la policía recuperó la totalidad del dinero, que ya fue restituido a los propietarios de la firma de transporte.






