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Golpeado, apuñalado, quemado y con la cabeza de un cerdo entre las piernas. Así fue encontrado un hombre en una localidad bonaerense. Sospechan que se trataba de un pederasta.

Un brutal crimen con signos de venganza conmueve a un pueblo

Un hombre de 60 años fue  encontrado sin vida golpeado, apuñalado, con el cuerpo quemado y una cabeza de cerdo entre las piernas, en su casa de la localidad de Coronel Suárez, en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, en un macabro episodio sospechado de ser un linchamiento.

Según indicaron voceros policiales y medios locales, el brutal  asesinato tuvo como víctima a Juan Alberto Bravo, quien era  empleado municipal y al que se le imputaba en redes sociales haber tenido conductas amorales con menores, aunque ni a la Policía, ni a la Justicia había llegado denuncia alguna.

El cuerpo de Bravo fue encontrado el sábado último por un  amigo, en su propiedad de Juramento 380, de Coronel Suárez.

El hombre se encontró con un reguero de sangre y ropas  revueltas en la finca, mientras que el cuerpo de Bravo tenía signos de haber recibido golpes contundentes en el pecho, unapuñalada, quemaduras y una cabeza de cerdo entre sus piernas.

Bravo, quien había estado casado con una mujer con cierto  retraso mental que era muy popular en el barrio de Villa Belgrano  y había muerto años atrás, trabajaba en la planta de tratamientos  cloacales de la localidad.

El hombre había sido sindicado en comentarios vertidos en redes sociales de haber atacado sexualmente a niños, aunque de acuerdo con fuentes de la Policía local, esos hechos no habían sido investigados porque no se habían realizado denuncias en ese  sentido.

No obstante, por las características del hecho, las sospechas  apuntaban a que esos comentarios dieron lugar al brutal ataque. 

Así lo entendieron sobrinos y otros familiares de Bravo, que se acercaron al domicilio en el que se cometió el asesinato. 

A pesar de que todo indica que se trató de una especie de macabro linchamiento, a la Policía local todavía le quedaban dudas sobre un posible móvil de robo, ya que Bravo, además de cobrar regularmente su sueldo como empleado municipal, vivía en  condiciones extremadamente humildes, por lo que no se descartaba  que haya tenido algunos ahorros guardados.

Fuente: NA

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