Este fin de semana pasado se produjo un salvaje ataque a un adolescente en el interior de una casa de la calle Quintana, de El Algarrobal, en Las Heras. Allí, según contó Natalia, la mamá de la víctima del ataque, su hijo Agustín, de 17 años, estaba en vivienda de unos conocidos, cuando en un momento determinado dos hombres y una mujer, mayores de edad, comenzaron a corretearlo blandiendo un cuchillo, para luego encerrarlo en una habitación, donde le produjeron numerosas heridas, entre fracturas y cortes en varias partes del cuerpo. La mujer denunció el accionar de la Justicia porque "liberó a los agresores".

Según relató Natalia, todo ocurrió el viernes a la madrugada, en una casa de la calle Quintana de El Algarrobal, en Las Heras.

"Mi hijo se conoce con los agresores, se juntaba en algunas oportunidades con ellos a tomar algo, y en este caso les preguntó si podían compartir algo, y fueron a la casa (de los agresores), y ahí algo pasó, que lo han desconocido de pronto. Lo empezaron a corretear alrededor de la mesa con un arma blanca –cuchillo-, lo agarraron y golpearon y arrastraron a un dormitorio. Ahí lo atacaron cortándole cejas, la frente, la nariz, la parte de atrás de la cabeza, y bajan hasta la nuca y desde un ojo hasta el otro, lastimándolo adentro. Además, tiene quebrado el tabique (nasal), los pómulos, cortados los dedos, los brazos, tiene puntos (sutura) en las piernas, debajo de las rodillas", detalló este miércoles a Diario UNO la mujer sobre el escabroso suceso, más cercano a una película de horror que a una crónica policial.

"No queremos dar muchos datos porque dicen que son una gente muy peligrosa", agregó Natalia respecto a los victimarios de Agustín, y denunció que "en las condiciones en las que el chico estaba no le podrían haber dado el alta en el hospital, sin hablar conmigo primero".

El relato de una macabra pesadilla

Recopilando lo contado por Agustín, más lo expuesto en la Comisaría 56°, la mamá del joven atacado relató: "Eran dos hombres y una mujer, ellos se drogan, y la mujer es problemática. Mi hijo dice que no sabe por qué lo desconocieron y lo hirieron tantísimo. En un momento él estaba en las últimas, y dice que ellos se sentaron en la cama y uno dijo que, ya que habían hecho esto, tenían que matarlo y enterrarlo. Pero como lo vieron tan mal, en el suelo, desangrándose, finalmente llamaron ellos mismos a la policía. Ahí los detuvieron y a mi hijo lo llevaron al hospital. Lo que no entiendo es cómo el juez liberó a los agresores, luego de lo que habían hecho, un intento de homicidio", expresó alarmada la mujer.

Según le contó el agredido a su madre, también había una mujer mayor en la casa, a la que le pidió que intercediera y les dijera que ya no le hicieran más daño, pero no veía mucho por la sangre que tenía en la cara, pero que esta mujer no hizo nada.

Muchos problemas tuvieron las autoridades para avisarle a los progenitores del paradero del adolescente. "Él había dado un número de teléfono para que me avisaran a mi cuando lo internaron en el (Hospital) Central, pero era el celular que él andaba trayendo y había dejado en casa de un amigo, para que no se lo fueran a robar en la calle, porque es del hermano, entonces no pudieron comunicarse conmigo. Cuando le avisaron a la abuela y al hermano mayor, eran cerca de las 15 (del sábado). Nosotros nos tuvimos que ir caminando a donde lo tenían, ya lo habían llevado a la comisaría (la de El Algarrobal)", recordó Natalia.

Luego agregó que "nos mandaron al médico forense, que vieron las lesiones que tiene en el cuerpo, al volver a la comisaría nos apartaron porque estaban declarando ellos (los agresores) y que esperáramos para que mi hijo terminara de hacer su declaración. Yo estaba horrorizada de ver cómo había quedado la cara de mi hijo y de pensar que debería estar internado".

"Un oficial salió y me dijo que me quedara tranquila, que los médicos forenses ya tenían el informe médico del forense y que algo se iba a hacer. Sin embargo, luego nos largaron a todos, y hasta tuve que pedirles que nos llevaran en un móvil, ya que, si no, iba a tener que llevarlo a mi hijo caminando, arriesgándolo en la calle", continuó la mujer.

Para dar muestras de la peligrosidad de los agresores de Agustín, su mamá contó sobre un encuentro con ellos en la seccional policial. "Cuando estábamos en la comisaría, llegó una mujer, que lo agredió a mi marido afuera, en la misma comisaría. Imagínese la inseguridad que uno puede sentir", confesó asustada Natalia.

Finalmente, la madre del damnificado en el sangriento hecho, expuso: "Queremos que se haga justicia, y que se sepa qué hay detrás de esto. Fue un intento de homicidio, se ensañaron con él, nunca le tuvieron que dar el alta en el hospital. Desde un principio comenzaron a trabajar mal. Lo que pude hablar con el abogado (fiscal) es que lo quieren involucrar (al hijo) en algo. He hablado con mi hijo y le he dicho que confíe en mí, que me cuente la verdad, tal como le contó a la policía", concluyó la afligida madre, quien pide respuestas que expliquen el ataque feroz al joven lasherino.

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