Una de las líneas de investigación que se siguen en el caso del asesinato de las hermanas israelíes, por el que el único imputado es Nicolás Gil Pereg, hijo de una de las mujeres, es que el hombre había planificado el crimen.
Una fuente judicial explicó que no está determinado, pero que hay indicios que los llevan a pensar que el ex militar israelí tenía cavado el pozo en el que las enterró desde antes del asesinato.
Tres motivos
Son tres los motivos por los que los investigadores se plantearon esta posibilidad.
- En primer lugar, porque la fosa en la que se hallaron los dos cadáveres, no pudo ser hecha en un día. el terreno es compacto, hubo que trabajar duramente. Si el hombre asesinó a la madre y a la tía y después cavó el pozo, ¿dónde mantuvo ocultos los cadáveres?. Si los hubiera tenido insepultos por algunos días dentro del predio donde vivía, los perros que participaron en los rastrillajes los hubieran hallado, por el olor.
- En segundo lugar, en los primeros allanamientos no se encontró lo que se buscaba, pero tampoco se encontraron indicios de tierra removida. ¿Dónde está la tierra que sacó para hacer el hueco? ¿cómo trasladó todas las piedras que utilizó para tapar de manera tan efectiva los cadáveres en tan poco tiempo?.
- Por último, Gil Pereg tenía sacado un pasaje para viajar a Roma en los mismos días de la visita de su madre y su tía. ¿Iba a irse del país mientras las mujeres estaban en Mendoza?. Todos estos interrogantes, que aún no tienen una respuesta en firme, indican que el ex militar israelí tenía intenciones de terminar con la vida de las mujeres y ya había planificado el delito.


